La movilidad urbana lleva años cambiando a gran velocidad y los patinetes eléctricos se han convertido en protagonistas indiscutibles de las ciudades españolas. Cómodos, económicos y ágiles, los Vehículos de Movilidad Personal (VMP) han pasado de ser una moda a formar parte del paisaje diario. Sin embargo, este crecimiento acelerado también ha traído consigo problemas de convivencia, seguridad y falta de control.
Por ese motivo, la DGT ha dado un paso decisivo en la regulación de estos vehículos. Desde el 30 de enero, registrar el patinete eléctrico ya no es una opción, es una obligación legal. No cumplir con la normativa puede acarrear sanciones de hasta 800 €. En este artículo, te contamos cuál es la forma más rápida y efectiva de hacerlo para que puedas evitar multas innecesarias.
4Multas por no cumplir la normativa
La DGT ha sido clara: circular con un patinete eléctrico sin registrar o sin seguro puede acarrear sanciones económicas importantes. En los casos más graves, la multa puede alcanzar los 800 €. Una cifra que supera con creces el coste del propio trámite de registro y del seguro anual.
Pero, además de la sanción económica, las autoridades también pueden inmovilizar el vehículo, lo que supone una pérdida de tiempo y un quebradero de cabeza añadido. De ahí que cumplir con la normativa no sea solo una cuestión legal, sino también de sentido común. Registrar el patinete es rápido, relativamente barato y evita problemas mayores.








