Los días previos a Reyes son sinónimo de prisas, centros comerciales abarrotados y maleteros que parecen no dar más de sí. Da igual que se tenga experiencia organizando eventos o no: cuando llega el momento de cargar el coche con regalos, bolsas y paquetes de todos los tamaños, el caos puede apoderarse de cualquiera. Sin embargo, hay quien ha aprendido a convertir ese aparente desorden en una ciencia casi exacta.
Estefanía tiene 39 años, es wedding planner y reconoce que su trabajo le ha enseñado mucho más de lo que parece a la hora de preparar el coche en Navidad. “Organizar una boda es como jugar al Tetris a gran escala”, explica entre risas. Y esa misma lógica la aplica cada año cuando sale a comprar los regalos de Reyes: planificación, orden y aprovechamiento máximo del espacio para que todo encaje sin dramas ni sorpresas de última hora.
4Cuando el tamaño importa (y mucho)
Hay regalos de Reyes que ponen a prueba cualquier técnica: bicicletas, patinetes eléctricos, juguetes grandes o electrodomésticos. En estos casos, Estefanía recomienda pensar fuera de lo convencional. “A veces hay que desmontar, plegar o incluso retirar la bandeja del maletero”, comenta.
También aconseja no obsesionarse con que todo vaya en una sola carga. “Como en una boda, a veces hay que hacer varios viajes”, dice. Forzar el espacio puede dañar los regalos o el coche. Saber cuándo parar y reorganizar es parte esencial de su método Tetris, especialmente cuando se trata de compras navideñas.








