Los episodios de fuerte viento son cada vez más habituales y, con ellos, las escenas que ningún conductor quiere vivir: árboles arrancados de cuajo, ramas gigantes cayendo sin previo aviso o farolas que vencen como fichas de dominó. Cuando uno vuelve a su coche y lo encuentra seriamente afectado, la primera reacción suele ser de incredulidad. La segunda, de muchas dudas. ¿Quién paga los daños? ¿El seguro? ¿El ayuntamiento? ¿Se puede reclamar algo?
La buena noticia es que, en muchos casos, sí es posible reclamar los daños y perjuicios ocasionados por la caída de un árbol o una farola sobre el vehículo estacionado. La mala es que no siempre es sencillo, y conviene conocer bien el procedimiento para no perder tiempo ni dinero. En Motor16 te explicamos paso a paso cómo actuar, qué derechos tienes y qué opciones existen para recuperar el coste de los daños sufridos.
4Cómo presentar una reclamación por daños y perjuicios
El procedimiento administrativo exige orden y paciencia. Deberás presentar un escrito dirigido al ayuntamiento correspondiente, acompañado de fotografías, el atestado policial, un informe pericial o presupuesto de reparación y cualquier otro documento que acredite los daños sufridos. Cuanto más completo sea el expediente, más opciones tendrás de que prospere tu reclamación.
Tras presentar la solicitud, la administración abrirá un expediente y solicitará informes técnicos. Este proceso puede alargarse varios meses. Si la resolución es favorable, se reconocerá el derecho a una indemnización. Si es negativa o no hay respuesta en el plazo legal, se puede recurrir por la vía contencioso-administrativa, aunque aquí ya conviene contar con asesoramiento legal especializado.








