La estación de recarga ultrarrápida para flotas de Repsol en el kilómetro 167 de la A-4 admite 19 puntos simultáneos y una potencia máxima de 360 kW. Se ha inaugurado este lunes en Manzanares (Ciudad Real).
La energética añade así un emplazamiento de alta potencia a una red que, según su comunicado, ya suma cerca de 5.000 puntos de recarga públicos operativos en España. A través de Waylet, la aplicación de pago y fidelización de Repsol, el usuario accede además a unos 14.000 puntos gracias a los acuerdos de interoperabilidad firmados con otros operadores.
La ficha rápida para el profesional
- Por qué es importante: una parada de alta potencia en el corredor Madrid-Andalucía, con capacidad para atender a varias unidades de una misma flota al mismo tiempo, y no un punto aislado de 50 kW.
- Ventajas e inconvenientes: A favor: dos equipos de 360 kW, 10 cargadores y 19 recargas simultáneas; ubicación a 180 kilómetros de Madrid, 195 de Jaén y 243 de Granada; gestión digital de la recarga desde Waylet. En contra: el comunicado no publica tarifas profesionales ni plazas reservadas para vehículos industriales largos; el reparto real de potencia cuando se ocupan los 19 puntos está por detallar; el único cargador de 50 kW tiene utilidad marginal en rotación de flota.
- Datos técnicos clave: 10 cargadores (dos de 360 kW, siete de 180 kW y uno de 50 kW); 19 recargas simultáneas; kilómetro 167 de la A-4, en Manzanares (Ciudad Real); corredor con cerca de ocho millones de vehículos al año; proyecto desarrollado en el marco del programa MOVES Proyectos Singulares II, gestionado por el IDAE y financiado con fondos NextGenerationEU.
Cómo se reparte la potencia de carga en Manzanares
La configuración instalada son diez cargadores de última generación, según los datos facilitados por la compañía. Dos de ellos trabajan hasta 360 kW, siete hasta 180 kW y uno se queda en 50 kW; de la suma de sus salidas nacen esas 19 recargas simultáneas que anuncia Repsol.
- Dos de 360 kW: la potencia máxima de la estación, aprovechable solo por un vehículo cuya curva de carga admita ese rango en corriente continua.
- Siete de 180 kW: el grueso de la instalación y el escalón que mejor encaja con los eléctricos profesionales actuales.
- Uno de 50 kW: útil para estancias largas o como respaldo cuando el resto de puntos esté ocupado.
En el apartado digital, el conductor puede localizar los puntos, consultar su disponibilidad, planificar ruta, reservar cargador y pagar desde una única plataforma. La estación incorpora además Autocharge, la función que inicia la recarga de forma automática al conectar un vehículo compatible, sin pasar por aplicación ni tarjeta. En una flota con rotación de conductores, ese detalle reduce tiempos de parada y errores de identificación en cada repostaje.
Con diez cargadores y 19 puntos operativos, la instalación absorbe varias unidades de una misma flota a la vez, algo que un punto aislado de alta potencia no garantiza.
Para qué tipo de flota encaja esta parada
La ubicación está a 180 kilómetros de Madrid, 195 de Jaén y 243 de Granada, según los datos de Repsol. Eso la convierte en parada natural para flotas de reparto interurbano que trabajan el eje centro-sur, para vehículos comerciales ligeros en ruta y para profesionales de servicio técnico con desplazamientos recurrentes por la A-4. También da servicio a los conductores del entorno de Ciudad Real, Daimiel y Valdepeñas.
Lo que no resuelve es la recarga de base. Una estación de carretera no sustituye al punto en nave o cochera, donde la flota carga de noche a potencia moderada y con un término de energía más contenido. Tampoco aparece en el comunicado ninguna referencia a plazas reservadas para conjuntos largos o vehículos con remolque, un detalle que condiciona su uso por parte del transporte de mercancías con más volumen.
El veredicto profesional: dónde suma y dónde no llega
Esta apertura no cambia por sí sola el mapa de la electrificación profesional, pero corrige uno de los frenos que más pesa en la decisión del gestor: la certeza de que en una ruta larga habrá potencia disponible y varios puntos libres a la vez. En un eje con casi ocho millones de vehículos anuales, la distancia entre un cargador de 50 kW y dos de 360 kW es la distancia entre meter el eléctrico en la planificación o descartarlo.
Encaja sin reservas en flotas de reparto interurbano con furgonetas y comerciales ligeros que operan entre Madrid, Castilla-La Mancha y Andalucía, y en profesionales con rutas recurrentes por la A-4. No es la respuesta para una flota urbana que carga en cochera, ni para quien necesita recarga en destino dentro de ciudad. Antes de meter la parada en el cálculo del TCO, el Coste Total de Propiedad, quedan flecos por aclarar: la tarifa profesional, el reparto de potencia con los 19 puntos ocupados y la existencia de plazas aptas para vehículos largos.
Tampoco conviene leer los 19 puntos como disponibilidad garantizada. En horas punta de operación, la ocupación de los corredores se tensa y una estación con diez cargadores puede quedarse corta si coinciden varias flotas. Repsol no ha concretado qué nuevos emplazamientos activará en los próximos meses ni si replicará esta configuración en otros corredores, y tampoco ha publicado la tarifa que aplicará al cliente profesional en Manzanares. Ese dato decidirá si la instalación se convierte en referencia de flota o se queda en escaparate.

