Ram ha desbancado a Jeep como la marca más vendida de Stellantis en Estados Unidos durante el tercer trimestre de 2026. El vuelco reorienta la estrategia del grupo en su mercado más rentable y rompe una jerarquía que parecía intocable.
La marca de camionetas se ha hecho con el liderazgo trimestral de la corporación, algo que no ocurría desde hacía años. Jeep conserva el primer puesto en el acumulado de 2026, pero suma ya dos trimestres de retroceso y su inercia no invita al optimismo. Según las cifras de ventas publicadas en Estados Unidos, la diferencia entre ambas se ha quedado en unas 45.000 unidades, un margen que se estrecha con cada trimestre que pasa.
Dos curvas que se cruzan en el acumulado del año
Los porcentajes explican mejor el cambio de ritmo que las unidades. Jeep cerró el primer semestre de 2026 con una caída del 1% respecto a 2025; tras el tercer trimestre, ese retroceso se ha agrandado hasta el 8%. Ram, que venía de crecer un 15% en el acumulado a mitad de año, avanza ahora un 20% sobre el mismo periodo del ejercicio anterior. Y todavía falta el trimestre más fuerte para las camionetas.
El impulso de Ram no es casual. El regreso del Hemi V8, presentado por la marca como un símbolo de protesta frente a la electrificación impuesta, devolvió al fabricante al centro de la conversación. A eso se han sumado la resurrección del TRX —la versión más extrema de su camioneta— y la decisión de ocupar el segmento de las street trucks, camionetas deportivas pensadas para el asfalto, con el Rumble Bee SRT.
El liderazgo de Ram no es una anécdota trimestral: confirma que el grupo ha decidido jugar el partido americano con camionetas y motores V8.
Detrás de los lanzamientos hay un plan industrial con cifras concretas. Stellantis quiere poner en circulación 60 vehículos nuevos y 50 actualizaciones de producto hasta 2030, y la marca que más crece figura en la primera línea de ese calendario. La lista incluye un Durango renovado, la Ramcharger como SUV de gran formato, una Dakota de tamaño medio, la compacta Rampage y la puesta al día de las familias 1500 y HD.
Jeep, Dodge y el resto: la foto interna del grupo

Jeep es el caso más difícil de interpretar. La Wrangler se mantiene estable y sube un 2% en el año, instalada en una nueva normalidad tras la llegada de rivales directos al segmento. El Gladiator, en cambio, cae cerca de un 10% en el trimestre, aunque mejora su promedio anual, que ronda el 20% a la baja. El Compass se desploma un 42% en lo que va de ejercicio y solo el regreso del Cherokee compensa en parte ese agujero.
Dodge sube un 2% en el trimestre, con 26.546 unidades, apoyada en el Durango y en los primeros síntomas de vida del Charger de gasolina. El dato incómodo es que Chrysler vendió más con la Pacifica que Dodge con toda su gama. Fiat y Alfa Romeo, por su parte, siguen con presencia testimonial entre los compradores estadounidenses.
En el conjunto, las ventas trimestrales de Stellantis fueron casi idénticas a las del año anterior, pero el volumen acumulado de 2026 va por encima del de 2025. Esa combinación se lee en el sector como un suelo tocado y un margen de mejora amplio.
Lo que el vuelco americano significa desde España
Ram es, en la práctica, una marca de mercado estadounidense. Sus camionetas no forman parte del catálogo europeo y no compiten con las pick-ups que sí se venden en España, un segmento pequeño pero estable. El vuelco interno en el grupo automovilístico no va a cambiar a corto plazo lo que ves en los concesionarios de aquí. Sí cambia la foto de poder dentro de la corporación.
Ese detalle importa más de lo que parece. Cuando una compañía reparte inversión, mandan los mercados que crecen. Estados Unidos es la plaza más rentable para el grupo y Ram acaba de demostrar que ahí está el dinero. La consecuencia lógica es más recursos para las camionetas y los motores de gran cilindrada, y menos margen para las gamas pequeñas que sostienen buena parte del negocio europeo, incluido el español, donde Stellantis mantiene actividad industrial en Zaragoza y Vigo.
Para el conductor que sigue el mercado de importación, el mensaje es de prudencia: los movimientos de gama de una marca estadounidense tardan meses en notarse en Europa, y las pick-ups de gran formato siguen siendo un nicho con precios que dependen más del tipo de cambio que de las cifras de ventas.
El próximo hito llegará con el cierre del ejercicio, cuando se publiquen las cifras del cuarto trimestre. Entonces se sabrá si Ram arrebata a Jeep el liderazgo anual en Estados Unidos o si la distancia de 45.000 unidades aguanta. Con el calendario de producto en marcha hasta 2030, el año que viene será el momento de comprobar si este rebote se convierte en crecimiento sostenido o se queda en un buen trimestre.
📌 Datos clave internacional
- La cifra a enmarcar: unas 45.000 unidades separan a Ram de Jeep en el acumulado del año, con Ram creciendo un 20% y Jeep cayendo un 8%.
- Consejo práctico: si estás mirando un Jeep en el mercado español, no traslades el ruido de Estados Unidos a la red comercial de aquí: la marca mantiene gama y calendario propios en Europa.
- Así te afecta: el grupo que también produce en España concentra su apuesta en camionetas de gran formato, así que la inversión en las gamas pequeñas que sí se venden aquí queda bajo vigilancia.


