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martes, 27 enero 2026

La DGT estrena un nuevo radar que te va a gustar todavía menos que los de antes

Los nuevos dispositivos que va a implantar la DGT no miden la velocidad, sino que miran dentro del coche por los carriles Bus-VAO.

¿Te parecían muchos los radares que ya se encuentran repartidos por carreteras y ciudades de todo el país? Pues prepárate, porque la DGT ha dado un paso más allá y está empezando a instalar una nueva generación de radares que no solo miden la velocidad, sino que también son capaces de mirar dentro de tu coche.

Se trata de un tipo de radares conocidos como «radares negros», y tienen una misión muy clara: saber cuántas personas hay dentro del coche. Sí, son capaces de mirar dentro y contar los ocupantes que viajan en tu vehículo.

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El futuro de la movilidad: DGT 3.0 y los próximos pasos

multa zbe madrid
Fuente propia/IA

La instalación de los nuevos «radares negros» forma parte de un proyecto mucho más ambicioso de la DGT. Es la llamada DGT 3.0, que busca una interconexión total en el ecosistema del tráfico y la movilidad, incluyendo fabricantes de coches, ayuntamientos, aseguradoras y, por supuesto, a los usuarios.

La idea es que la conectividad sea la clave para reducir la siniestralidad y aumentar la eficiencia del tráfico. Expertos en el sector de las telecomunicaciones y el transporte creen en este futuro conectado, prediciendo una reducción de los accidentes de tráfico. Esto incluye infraestructuras «inteligentes» y la llegada masiva de vehículos autónomos y compartidos, haciendo que incluso los semáforos dejen de ser necesarios en el futuro.

¿Se van a emplear los nuevos radares fuera de las zonas VAO?Aunque el objetivo inicial es controlar los carriles de alta ocupación, la DGT ya está estudiando la posibilidad de usarlos en otros contextos.

Una de las opciones que se barajan es su aplicación en las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) de las ciudades. Hoy en día, el acceso a estas zonas se rige por la etiqueta ambiental de tu vehículo, pero en el futuro, el criterio podría complementarse. Los radares negros podrían servir para condicionar el acceso a las ZBE a vehículos que circulen con más de un ocupante, incentivando todavía más la movilidad compartida en entornos urbanos. Esto reforzaría la idea de que tener un coche con bajas emisiones podría no ser el único requisito para entrar en el centro de las ciudades.

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