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viernes, 13 febrero 2026

Los radares más esperados por la DGT entran en funcionamiento este mismo mes de febrero: así los puedes detectar

La DGT ya ha puesto en marcha nuevos radares de tramo en la provincia de Alicante, y no van a ser los únicos.

Si sueles conducir por la provincia de Alicante, abre bien los ojos a partir de este mes de febrero. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto en marcha nuevos radares de tramo para controlar los excesos de velocidad durante varios kilómetros.

Con los radares fijos, muchos conductores hacen el viejo ‘truco’ de frenar unos metros antes y acelerar en cuanto pasan la cámara, pero con los radares de tramo eso no sirve. Al menos, durante los kilómetros que dura la vigilancia. De hecho, la DGT ya ha dejado caer que van a instalar muchos más cinemómetros de este tipo en los próximos meses.

La DGT ya ha instalado los nuevos radares de tramo este 2026 en la A-31 y la A-7 en Alicante, sobre todo en tramos con mucho tráfico y que tienen un nivel de siniestralidad muy alto. Estos cinemómetros miden desde 2,35 kilómetros (en el caso de los tramos más cortos) hasta más de 8,5 kilómetros.

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¿Cómo funcionan los radares de tramo de la DGT?

radar de tramo dgt rotonda salamanca
Fuente: propia / IA

Estos radares no son nuevos, porque ya están instalados en muchas otras carreteras de España y la DGT va a seguir aumentando su presencia en los próximos meses. Lo que más les gusta es que controlan la velocidad a la que circulan los conductores durante tramos amplios, a diferencia de un radar fijo, que únicamente controla el paso por un punto concreto.

El funcionamiento es bastante sencillo. El radar registra la matrícula del vehículo al entrar y al salir del tramo, y un sistema informático calcula el tiempo que tarda el vehículo durante los kilómetros en cuestión. Ese tiempo se traduce en una velocidad media, y si supera el límite permitido, emite una sanción.

Por ejemplo, si el tramo está limitado a 100 km/h, tienes que mantener esa velocidad media. Si en algún momento vas más rápido, tendrás que compensarlo después.

Es un método que convence mucho a la DGT y que, para ellos, tiene muchas ventajas sobre los radares de toda la vida. En primer lugar, impide el gesto tan habitual de frenar justo al aproximarnos al radar y después volver a acelerar. Lógicamente, no es posible poner un radar de tramo en toda la vía, pero al menos Tráfico se asegura de alargarlo durante algunos kilómetros en tramos con una alta siniestralidad.

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