Si te estás planteando conducir un vehículo eléctrico, puede que te imagines llegando a casa después de un día largo de trabajo, conectando el coche a su punto de recarga y olvidándote de buscar una gasolinera o un cargador público que funcione.
Pues bien, si vives en una comunidad de vecinos, esa comodidad está mucho más cerca de lo que piensas. No necesitas tener una mansión con garaje privado para dar el salto a la movilidad eléctrica.
No tengas miedo a pedir la instalación del punto de recarga en tu comunidad

Muchos conductores se frenan a la hora de comprar un coche eléctrico porque piensan que instalar el punto de recarga en su plaza de garaje será una batalla perdida con la comunidad de vecinos. Hay un mito que dice que los demás propietarios lo pueden prohibir, pero la realidad es muy distinta. De hecho, no hay ninguna norma que se pueda oponer a que pongas tu punto de recarga. Si la plaza es tuya o la tienes alquilada, tienes derecho a realizar la instalación siempre que cumplas con los pasos legales.
El miedo a las reuniones de vecinos es comprensible, pero hoy en día la ley está de tu parte. Ya no es necesario que la junta de propietarios apruebe tu solicitud por mayoría. Simplemente tienes que informar de manera oficial. Es una cuestión de comunicación más que de permiso. Además, con la entrada en vigor del Plan Auto 2030, las cosas se han vuelto todavía más sencillas. La transición al coche eléctrico es una prioridad nacional, y eso se nota en las facilidades que tienes ahora mismo para acondicionar tu plaza de garaje.
Lo primero que tienes que hacer es presentar un escrito formal dirigido al presidente de la comunidad o al administrador de la finca. En este papel tienes que explicar tu intención de instalar el punto de recarga. Lo ideal es enviarlo mediante un burofax o entregarlo en mano pidiendo que te sellen una copia para que quede constancia de que lo han recibido. Si hay una reunión de vecinos pronto, también puedes aprovechar para comentarlo allí y que quede reflejado en el acta oficial.
Una vez que has avisado a la comunidad, necesitas contactar con una empresa instaladora profesional. Ellos se encargarán de preparar un proyecto de cómo va a llegar la electricidad desde el contador hasta tu coche. Este documento es muy importante, porque detalla por dónde pasarán los tubos y dónde se ubicará exactamente el cargador. La norma dice que siempre se debe intentar usar el recorrido más lógico y seguro, evitando usar conductos de la comunidad que ya estén ocupados por otros servicios.
Es fundamental que el cargador se instale en un lugar que no moleste a los demás. Lo más recomendable es ponerlo en el muro del fondo de tu plaza o en una columna, siempre vigilando que el aparato no invada el espacio de la plaza de al lado ni dificulte las maniobras de otros conductores. Una vez que la instalación esté terminada, el profesional te entregará un boletín de instalación. Este papel es el certificado que garantiza que todo se ha hecho siguiendo las reglas de seguridad y debes entregar una copia a la comunidad para que se queden tranquilos.
Los tres tipos de instalación que puedes elegir

Dependiendo de cómo sea tu edificio, la empresa instaladora te propondrá tres caminos diferentes. El primero es la preinstalación comunitaria. Esto ocurre cuando la comunidad ya ha llevado un cuadro eléctrico hasta el garaje. En este caso, solo tienes que conectar tu cargador a ese cuadro y poner un contador propio para que la comunidad sepa cuánto has gastado y te lo pueda cobrar. Es una opción muy limpia y organizada para fincas grandes.
La segunda opción es la instalación individual. Es la más habitual cuando nadie más tiene coche eléctrico en el edificio. Aquí se tira un cable desde el cuarto de contadores hasta tu plaza de garaje. Es una obra sencilla pero requiere que el cable tenga el grosor adecuado para aguantar la carga del coche durante muchas horas seguidas.
Por último, si tu plaza de garaje está justo debajo de tu casa y los contadores están cerca, puedes hacer una derivación desde tu propio contador de la vivienda. Esto es genial porque el consumo del coche aparecerá directamente en tu factura de la luz de casa, como si fuera un electrodoméstico más.
Ayudas económicas que puedes aprovechar

Estamos en un buen momento para dar el paso al coche eléctrico. El plan Auto 2030 ha sustituido al antiguo Moves III y ha mejorado mucho la forma en la que recibimos las ayudas. Ahora, con el Plan Auto Plus, el instalador te aplica el descuento en el momento de pagarlo, lo cual es un alivio para el bolsillo.
Además hay beneficios fiscales. Cuando hagas la declaración de la renta, puedes desgravarte una parte importante de lo que te haya costado la instalación de tu cargador. Esto, sumado a que muchos ayuntamientos ofrecen rebajas en el impuesto de circulación o en el IBI por tener un coche de cero emisiones, hace que la inversión se recupere mucho antes de lo que imaginas.








