El debate sobre el futuro del diésel vuelve a estar sobre la mesa. Durante décadas, el gasóleo ha sido el aliado de millones de conductores españoles gracias a su menor consumo y, sobre todo, a un precio más competitivo en el surtidor. Sin embargo, esa ventaja histórica podría tener los días contados si finalmente se materializa la reforma fiscal comprometida por el PSOE ante Bruselas.
Olivia Martín, economista especializada en política tributaria, lo resume de forma contundente: “El Gobierno cambiará la fiscalidad del diésel para pagarlo a precio de oro”. Su afirmación puede sonar exagerada, pero pone el foco en una cuestión clave que afecta directamente al bolsillo de los conductores: la equiparación del impuesto del gasóleo con el de la gasolina.
6¿Qué puede pasar a partir de ahora?
El futuro de esta reforma dependerá de varios factores: el equilibrio parlamentario, la presión de Bruselas y la evolución económica. Para que el incremento del impuesto al diésel sea efectivo, deberá aprobarse una modificación normativa y superar la tramitación en el Congreso.
Si el PSOE logra sacar adelante la medida en 2026, el cambio podría aplicarse de forma progresiva o en un único ajuste. En cualquier caso, marcaría un antes y un después para millones de conductores españoles. El diésel dejaría de ser el combustible “más barato” por razones fiscales.
Quienes estén pensando en comprar un coche diésel deben tener en cuenta este posible escenario. Si la reforma se materializa, el ahorro actual puede reducirse en el corto plazo. Como advierte Olivia, «cuando cambian las reglas fiscales, el mercado no tarda en reaccionar». El PSOE tendrá la última palabra.


