Diciembre transforma por completo la forma de movernos en coche. ¿Dónde aparco ahora? Los centros comerciales se llenan, las calles se saturan y encontrar sitio para estacionar se convierte en una pequeña batalla diaria. Parquesur, Las Rozas Village o Xanadú son solo algunos ejemplos de lugares donde, en Navidad, aparcar puede convertirse en una prueba de paciencia incluso para los conductores más tranquilos.
Sin embargo, no todo es cuestión de suerte. La forma en la que buscamos aparcamiento, las decisiones que tomamos al entrar en un parking o incluso nuestro estado mental influyen más de lo que pensamos. Nerea, psicóloga de 34 años y conductora habitual, asegura que lleva años aplicando una técnica sencilla que le permite aparco en apenas cinco minutos incluso en los días más complicados del calendario.
5Caminar un poco más también es parte del truco
Uno de los grandes bloqueos mentales del conductor medio es la necesidad de aparcar “lo más cerca posible”. En Navidad, esa obsesión juega en contra. Nerea insiste en que aceptar caminar cinco minutos es una inversión, no una pérdida. “Prefiero andar tranquila que dar vueltas durante veinte minutos”, resume.
Además, caminar ayuda a reducir el estrés acumulado al volante. Llegar al centro comercial después de haber conseguido aparco rápido y sin discusiones cambia por completo la experiencia. El paseo se convierte casi en una transición psicológica entre el coche y las compras.








