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miércoles, 18 febrero 2026

Prueba de Ford Transit Custom Van PHEV L1 Trend: Mejor que un diésel… casi siempre

La segunda generación de la Transit Custom llega con una versión híbrida enchufable que promete resolver el eterno dilema entre eficiencia urbana y capacidad para largas distancias. ¿Puede una furgoneta de una tonelada de carga con motor de gasolina competir con las todopoderosas diésel? La respuesta es un rotundo sí.

La Ford Transit Custom es la furgoneta más vendida de Europa, una herramienta de trabajo fundamental para miles de pequeñas y medianas empresas. Por eso, cuando Ford decidió renovarla por completo, no se conformó con un simple lavado de cara. La segunda generación (quinta si entendemos este vehículo como una evolución de la Ford Transit de toda la vida y no como una derivación) fue presentada en 2022 y desde hace algo más de medio año está disponible en versión híbrida enchufable, lo que supone una transformación radical que afecta a todos los aspectos del vehículo.

Justo es aclarar que esta nueva plataforma —denominada Ford Pro Platform y desarrollada por Ford— también sirve de base para el nuevo Volkswagen Transporter T7, fruto de la alianza entre ambos fabricantes. Pero más allá de las sinergias industriales, lo relevante para el usuario es que esta arquitectura ha permitido incorporar, por primera vez en la historia del modelo, una suspensión trasera independiente, lo que resulta crucial de cara al comportamiento dinámico y el confort de marcha.

La revolución del Ford Transit Custom está en el interior

Estéticamente, la nueva Ford Transit Custom mantiene el ADN reconocible de la saga, pero con un frontal más afilado y una aerodinámica mejorada que reduce el coeficiente de resistencia hasta un 13 % respecto a su predecesora. La altura total se mantiene por debajo de los dos metros —1,99 m exactamente—, lo que facilita el acceso a aparcamientos subterráneos y muelles de carga con altura limitada.

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Nuestra unidad de pruebas luce el color Blanco de serie —también disponibles sin coste adicional el Rojo Race y el Azul Báltico— y el acabado Trend, el de acceso a la gama. Con sus 5,05 metros de longitud en carrocería L1 (batalla corta de 3.100 mm), ofrece un equilibrio interesante entre maniobrabilidad urbana y capacidad de carga. Hay una versión de batalla larga que lleva la longitud a los 5,45 metros.

Prueba de Ford Transit Custom Van PHEV L1 Trend: Mejor que un diésel
Interior de la Ford Transit Custom Van PHEV L1 Trend, con tres plazas de serie.

Si el exterior evoluciona con mesura, el interior representa un salto cualitativo mayúsculo. El puesto de conducción ha abandonado definitivamente la estética industrial para abrazar un enfoque mucho más cercano al de un turismo. La pantalla táctil de 13 pulgadas, orientada hacia el conductor, domina el salpicadero y gestiona el sistema SYNC 4 con conectividad 5G integrada. Frente al conductor, un cuadro de instrumentos digital de 12 pulgadas completa un conjunto tecnológico muy llamativo.

La posición de conducción merece una mención especial. Ford ha reposicionado las ruedas delanteras y las torretas de suspensión hacia adelante, lo que se traduce en más espacio para los pies, mejor acceso transversal a la cabina y una postura al volante especialmente cómoda. El selector de marchas montado en la columna de dirección y el freno de mano eléctrico liberan espacio en la consola central (algo crucial para el eventual tercer ocupante), mientras que el airbag del acompañante, ahora ubicado en el techo, permite una guantera superior de generosas dimensiones capaz de albergar un portátil o documentación en formato A4.

El acabado Trend incluye tapicería de tela sintética gris de buena calidad para los tres asientos delanteros. La plaza central resulta sorprendentemente utilizable: el espacio a la altura de las rodillas es suficiente, y el asiento está suficientemente separado para no interferir con el del conductor. Los asientos laterales, de 45 cm de anchura cada uno (50 cm el del conductor), ofrecen buen acolchado y, en nuestra unidad, contaban con calefacción opcional.

Entre los extras que equipaba nuestro vehículo de pruebas destacan las llantas de aleación (261 €), la cámara de 360 grados con navegador (1.495 €, muy recomendable en un vehículo sin luna trasera), las luces diurnas LED (261 €) y el retrovisor interior con cámara digital (849 €). Este último resulta muy práctico al sustituir la visión trasera inexistente, aunque su precio nos parece demasiado elevado.

Prueba de Ford Transit Custom Van PHEV L1 Trend: Mejor que un diésel
El asiento del conductor de la Ford Transit Custom Van PHEV L1 Trend queda muy separado de las otras dos plazas.

El catálogo de opciones es extensísimo, con especial énfasis en los sistemas antirrobo —la gama se desarrolla en Reino Unido, donde las aseguradoras valoran especialmente estas medidas—. La alarma Thatcham con doble cierre centralizado viene de serie.

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La zona de carga de la Ford Transit Custom ofrece una buena capacidad a pesar del techo bajo

La versión L1 que probamos ofrece 5,80 m³ de volumen de carga, con una longitud útil de 2.602 mm, anchura de 1.777 mm y altura de 1.433 mm. La carga útil alcanza los 1.203 kg, una cifra notable considerando el peso adicional del sistema híbrido. Quienes necesiten más espacio pueden optar por la carrocería L2, que eleva el volumen hasta 6,80 m³ y la longitud de carga hasta 3.002 mm, a cambio de una ligera penalización en carga útil (1.157 kg) y un formato menos manejable en entornos urbanos. No hay posibilidad de montar techo sobreelevado.

El acceso a la zona de carga se realiza a través de una puerta lateral corredera en el lado del acompañante (1.030 x 1.301 mm) y puertas traseras batientes con apertura de 90 a 180 grados (1.400 x 1.314 mm). La puerta lateral izquierda y el portón trasero de una hoja y apertura vertical son opcionales.

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El suelo rebajado respecto a la generación anterior, consecuencia de la nueva arquitectura, facilita las operaciones de carga y descarga además de permitir un mayor volumen. De serie encontramos cuatro ganchos y seis anillas de sujeción, iluminación LED en la zona de carga y mamparo completo. La capacidad de remolque alcanza los 2.300 kg, una cifra muy competitiva.

Prueba de Ford Transit Custom Van PHEV L1 Trend: Mejor que un diésel
El piso de esta Ford Transit Custom Van PHEV L1 Trend es más bajo que el de generaciones anteriores de Ford Transit.

El sistema motriz es la gran revelación de la Ford Transit Custom PHEV

Aquí reside la verdadera novedad. La Ford Transit Custom PHEV combina un motor de gasolina 2.5 Duratec de ciclo Atkinson con un propulsor eléctrico alimentado por una batería de 11,8 kWh de capacidad útil. El resultado es una potencia combinada de 232 CV y 209 Nm de par, gestionados por una transmisión automática eCVT que envía la tracción al eje delantero.

Sobre el papel, proponer un motor de gasolina de dos litros y medio para una furgoneta de reparto profesional podría parecer un despropósito económico. Sin embargo, la realidad al volante desmiente los prejuicios.

La autonomía eléctrica homologada es de 54 km según el ciclo WLTP, aunque en uso real —dependiendo de la carga transportada, las necesidades de climatización y el estilo de conducción— podemos situarla entre 40 y 50 km. Es suficiente, en cualquier caso, para cubrir la última milla en modo cero emisiones y lucir la codiciada etiqueta de la DGT que permite aparcar gratuitamente en zonas SER y acceder sin restricciones a las áreas de bajas emisiones.

El sistema ofrece tres modos de gestión energética: “VE automático” (la electrónica decide, y suele decidir que tiremos de batería), “VE ahora” (prioriza el motor eléctrico) y “VE más tarde” (reserva la batería para uso posterior). En la práctica, incluso con la batería aparentemente agotada, el motor eléctrico sigue interviniendo más de lo esperado para asistir en aceleraciones y optimizar el consumo del propulsor térmico.

Prueba de Ford Transit Custom Van PHEV L1 Trend: Mejor que un diésel
Esta Ford Transit Custom Van PHEV Trend sólo está disponible con una altura de techo, si bien se ofrecen dos batallas.

Los consumos homologados hablan de entre 1,4 y 2,9 l/100 km en ciclo combinado con intervención del motor eléctrico y 7 l/100 km funcionando exclusivamente con gasolina. En la práctica, el consumo va a depender mucho del estilo de conducción y, aunque es difícil acercarse a esos 7 litros con la batería descargada, lo cierto es que tampoco hay que llegar a las dos cifras, y estaríamos hablando de situaciones excepcionales, ya que lo habitual será movernos con energía eléctrica a nada que seamos disciplinados y recarguemos siempre que podamos.

Un añadido interesante es el sistema V2L Pro Power Onboard, que permite extraer 2,3 kW de potencia de la batería para alimentar herramientas eléctricas, un detalle muy interesante para un vehículo de uso profesional.

El comportamiento del Ford Transit Custom es más cercano al de un monovolumen que al de una “furgo”

Si la eficiencia sorprende, el comportamiento dinámico directamente asombra. La nueva suspensión trasera independiente transforma por completo la experiencia de conducción. Donde antes había una furgoneta que se comportaba como tal (y eso que las Ford Transit siempre han sido brillantes en este apartado), ahora encontramos un vehículo con modales más propios de un monovolumen de calidad —y claramente superiores a los de muchos SUV del mercado—.

La postura al volante es excelente, con todos los mandos bien posicionados y una visibilidad notable hacia adelante. Los 232 CV del sistema híbrido no solo representan una cifra generosa: están disponibles de forma inmediata gracias al empuje del motor eléctrico. La respuesta al acelerador es contundente, con una entrega de par que permite, incluso en modo ECO, hacer patinar las ruedas del eje motriz si nos excedemos con el pedal derecho.

Prueba de Ford Transit Custom Van PHEV L1 Trend: Mejor que un diésel
Bajo el capó de la Ford Transit Custom Van PHEV L1 Trend encontramos un 2.5 de gasolina, atmosférico.

El motor de gasolina se manifiesta con más discreción que un diésel equivalente, transmitiendo menos vibraciones a la cabina. Además, las transiciones entre propulsión eléctrica y térmica resultan prácticamente imperceptibles. Por su parte, los modos de conducción (Normal, ECO, Resbaladizo y Remolque/carga pesada) permiten adaptar la respuesta a diferentes situaciones, aunque en uso cotidiano el modo Normal ofrece el mejor equilibrio.

El equipamiento de asistencia a la conducción incluye de serie control de crucero inteligente con reconocimiento de señales, asistente de mantenimiento de carril, frenada de emergencia con detección de peatones y alerta de sentido contrario. La cámara de 360 grados opcional resulta prácticamente imprescindible para maniobrar con seguridad un vehículo de estas dimensiones sin visibilidad trasera directa.

Conectividad: el ecosistema Ford Pro en la Ford Transit Custom

La Ford Transit Custom está diseñada para integrarse plenamente en el ecosistema digital de Ford Pro. Todas las unidades incorporan un módem 5G que permite actualizaciones remotas (Ford Power-Up) para más de 30 módulos del vehículo, la mayoría completadas en menos de dos minutos.

El sistema Ford Pro Telematics —gratuito durante el primer año— permite conocer la ubicación del vehículo, optimizar rutas, controlar el estado mecánico y recibir alertas de seguridad en tiempo real. La aplicación FordPass Pro, pensada para pequeñas empresas sin departamento de flotas, ofrece control remoto del vehículo, seguimiento del consumo y avisos de mantenimiento preventivo desde el smartphone.

Prueba de Ford Transit Custom Van PHEV L1 Trend: Mejor que un diésel

El sistema FORDLiive, orientado a maximizar el tiempo de actividad, promete reducir el tiempo de inactividad hasta un 60 %, según datos del fabricante. Por otra parte, la integración de Alexa Built-in permite utilizar comandos de voz para navegación, llamadas o incluso compras en Amazon, convirtiendo la cabina en una extensión de la oficina.

La Ford Transit Custom Van PHEV L1 Trend parte de 32.760 euros (sin IVA), un precio que, aunque superior al de las versiones diésel equivalentes, debe valorarse considerando la etiqueta CERO, el acceso sin restricciones a zonas de bajas emisiones y el ahorro potencial en combustible para quien pueda cargar regularmente la batería con tarifas domésticas en horas promocionadas.

Ford ha conseguido con esta Ford Transit Custom PHEV algo que parecía imposible: una furgoneta de gasolina que tiene sentido económico para uso profesional. La combinación de prestaciones brillantes, comportamiento dinámico excepcional, consumos contenidos y la versatilidad de poder funcionar en modo eléctrico para la distribución urbana y en modo híbrido para los desplazamientos interurbanos la convierte en una alternativa real a las todopoderosas diésel.

No es la solución perfecta para todos los perfiles —quien haga decenas de miles de kilómetros semanales por autopista seguirá prefiriendo el gasóleo—, pero para el profesional que combina reparto urbano con desplazamientos de media distancia, esta Ford Transit Custom PHEV representa una propuesta extraordinariamente equilibrada.

Prueba de Ford Transit Custom Van PHEV L1 Trend: Mejor que un diésel
Prueba de Ford Transit Custom Van PHEV L1 Trend: Mejor que un diésel
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