La gasolina y el diésel siguen subiendo, pese a que el gobierno ha bajado al 10% el IVA de los combustibles, y todavía no hemos visto la bajada que se supone que debería haberse producido. Y de momento, no hay intención de que el conflicto de Oriente Medio termine.
El problema es que cerca del 20 % del petróleo mundial circula por el estrecho de Ormuz, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), así que la interrupción de ese flujo es lo que ha provocado este desequilibrio en el mercado energético.
Y también han lanzado algunas recomendaciones para la población y las empresas, entre las que se incluye el teletrabajo. «El aumento del precio de la gasolina y del diésel se puede tener en cuenta para teletrabajar«, explica Mireia, abogada.
2Menos coche y menos consumo: otras medidas para la crisis energética
El teletrabajo es una de las medidas que recomienda la AIE, pero no es la única. Hay más relacionadas con el uso del coche. Por ejemplo:
- Reducir el límite de velocidad en 10 km/h en autovías y autopistas. Esto ahorraría entre un 5 % y un 10 % de combustible.
- Reforzar el transporte público con incentivos para reducir el uso del vehículo privado.
- Compartir coche siempre que sea posible.
- Mejorar la conducción para hacerla más eficiente.
El transporte por carretera concentra alrededor del 45 % del consumo mundial de petróleo. Es decir, que cualquier pequeño cambio en este sentido tiene una consecuencia directa en la demanda global.
De todas formas, hay medidas que podemos poner en práctica los conductores de manera individual y muchas otras que dependen de decisiones políticas o cambios estructurales. Y no es lo mismo plantear alternativas en una gran ciudad con buena red de transporte público que en otra zona donde haya una mayor dependencia del coche privado.

