Seguro que alguna vez has visto a alguien en patinete eléctrico adelantándote a una velocidad que no parece normal. La policía también lo ha visto, y quiere acabar de una vez con este problema porque es una cuestión de seguridad.
Algunos aseguran que no van tan rápido, pero los agentes ya no se fían de lo que ve a simple vista y han empezado a utilizar tecnología específica para cazar a los infractores. Así que si eres de los que lleva un patinete trucado, tus días de circular rápido sin consecuencias podrían estar llegando a su fin.
3Las primeras ciudades españolas donde la policía ya está vigilando
Si crees que esto es algo que solo pasa en otros países o que es un proyecto de futuro, estás equivocado otra vez. Esta tecnología ya está en las calles españolas y funciona a pleno rendimiento. Ciudades como Huesca han sido pioneras en la implementación de estos dinamómetros portátiles. La policía local de esta localidad lleva tiempo realizando controles aleatorios para asegurar que la convivencia entre peatones, coches y patinetes sea la correcta. No se trata de una campaña aislada, sino de una estrategia continua para limpiar las calles de vehículos peligrosos.
Pero Huesca no es la única. Valencia también se ha sumado a esta iniciativa y ha empezado a utilizar estos dispositivos para controlar su gran parque de patinetes eléctricos. Es muy probable que, viendo el éxito que están teniendo para identificar infractores, otras ciudades empiecen a comprar estos aparatos en los próximos meses. Por tanto, no importa dónde vivas, la vigilancia sobre la velocidad de tu patinete va a ir a más en todo el territorio nacional.
Llevar el patinete trucado te puede salir mucho más caro de lo que imaginas. Si la policía te para y comprueba con su dispositivo que tu vehículo supera los 25 kilómetros por hora, la primera consecuencia es una multa de 500 euros. Es una cantidad muy importante que supera el valor de la mayoría de patinetes que vemos por la calle. Pero el castigo no termina con el pago del dinero. La policía tiene autoridad para retirar el vehículo en el mismo momento.
Esto significa que verás cómo un agente se lleva tu patinete al depósito municipal. Para recuperarlo, tendrás que pagar las tasas correspondientes de estancia y transporte, lo que aumenta todavía más el gasto. Además, en muchos casos, no te devolverán el patinete hasta que no te asegures de que vuelve a su estado legal, algo que a veces es complicado o costoso de revertir si has tocado componentes internos del motor o la batería. En los casos más extremos, si se considera que el vehículo es un peligro público o que ha sido modificado de forma irreversible, podrías incluso perderlo para siempre.
La tecnología que usa la policía hoy en Huesca y Valencia se extenderá porque es la única forma justa de proteger a quienes sí cumplen las normas. Si llevas tu patinete legal, no tienes nada que temer. Pero si has caído en la tentación de trucarlo, debes saber que el riesgo de que te pillen es ahora más alto que nunca. Ya no vale con frenar cuando ves a un agente, porque si deciden hacerte la prueba de los rodillos, la máquina dirá la verdad sin que puedas hacer nada para evitarlo.








