Asturias ya reparte hasta 2.400 euros por vehículo entre autónomos y empresas, con un millón de euros de presupuesto.
La ficha rápida para el profesional
- Por qué es importante: la convocatoria autonómica gemela al Plan Auto+ nacional abre una vía de subvención directa para renovar furgonetas y camiones ligeros sin depender de los fondos estatales.
- Ventajas e inconvenientes: A favor: hasta 2.400 euros por vehículo, partida específica para profesionales y entrada expresa de furgonetas y camiones. En contra: achatarramiento obligatorio, exclusión de los modelos con distintivo cero y topes de precio y emisiones que estrechan la oferta elegible.
- Datos técnicos clave: ayuda de hasta 2.400 euros por vehículo; presupuesto de un millón de euros, con 250.000 euros para profesionales; turismos hasta 20.000 euros sin impuestos y 120 g de CO₂/km; furgonetas y camiones ligeros de hasta 3,5 toneladas con tope de 25.000 euros sin impuestos y 159 g de CO₂/km; antigüedad máxima del vehículo adquirido, un año.
Cuánto cobra el profesional y qué exige la convocatoria
La Consejería de Ciencia, Industria y Empleo del Principado abrió la convocatoria el pasado 30 de septiembre. El reparto del crédito es nítido: de los 1.000.000 de euros consignados, 750.000 euros se reservan a particulares y 250.000 euros quedan para profesionales que realicen actividades económicas. La ayuda es directa y alcanza hasta 2.400 euros por vehículo.
Los requisitos personales son sencillos pero inflexibles: ser mayor de edad y estar empadronado en Asturias con al menos un año de antigüedad. Los autónomos y las empresas acceden a la partida profesional siempre que acrediten el cumplimiento de las condiciones que fija la convocatoria autonómica, disponible en la sede del Gobierno del Principado.
Qué furgonetas y camiones ligeros entran en el plan
El programa no se limita a los turismos. La convocatoria incluye expresamente las furgonetas y los camiones, con un precio máximo de 25.000 euros sin impuestos y un techo de 159 gramos de CO₂ por kilómetro para los vehículos comerciales ligeros de hasta 3,5 toneladas de MMA. La MMA, masa máxima autorizada, es la referencia que sitúa cada vehículo en su categoría de uso y de carné.
El filtro decisivo, en cambio, es la etiqueta ambiental. Los modelos con distintivo ‘cero’ quedan fuera de este plan porque ya están cubiertos por el Plan Auto+ estatal. En la práctica, las furgonetas de combustión moderna y las híbridas no enchufables, con distintivo C o ECO, sí entran en el ámbito del Renove asturiano, mientras que una furgoneta eléctrica pura se tramita por la vía estatal.
El plan encaja en flotas con furgonetas de combustión veteranas: el tope de 25.000 euros sin impuestos y el achatarramiento obligatorio marcan el límite real.
En turismos, el marco se estrecha: el precio máximo baja a 20.000 euros sin impuestos y las emisiones no pueden superar los 120 gramos de CO₂ por kilómetro. Para el profesional que trabaja con un vehículo mixto de carga, la horquilla de 25.000 euros de los comerciales ligeros es la que abre más opciones de producto.
El achatarramiento decide si la operación sale
El requisito que más condiciona al profesional es el achatarramiento: hay que dar de baja definitiva en la Dirección General de Tráfico un turismo de más de diez años de antigüedad o un vehículo comercial ligero de más de siete años. Sin esa baja previa, no hay subvención. Para una PYME de reparto con furgonetas veteranas en flota, la puerta está abierta siempre que el vehículo retirado cumpla la antigüedad mínima.
Los vehículos adquiridos deben ser nuevos de primera matriculación o kilómetro cero con una antigüedad máxima de un año, e incorporar los sistemas avanzados de seguridad y la homologación comunitaria vigente. El objetivo declarado de la Consejería es retirar de la circulación cerca de 400 unidades antiguas y rejuvenecer un parque móvil envejecido.
Veredicto profesional: para qué flota encaja y qué hay que vigilar
El Plan Renove asturiano replica el esquema del Plan Auto+ nacional con filtros propios, y ahí está su virtud y su límite. La partida profesional, de 250.000 euros y 2.400 euros por operación, da para algo más de un centenar de vehículos en el escenario teórico de importe máximo. En la práctica esa cifra quedará por debajo: el crédito es limitado y no todas las solicitudes se resolverán con el tope. Traducido a la gestión, quien tenga decidida la renovación de una furgoneta de reparto gana presentando la solicitud pronto.
La convocatoria encaja sin reservas en el autónomo o la PYME con una furgoneta diésel de más de siete años en la puerta y una compra de hasta 25.000 euros sin impuestos en cartera. No encaja, en cambio, en la flota que quiere dar el salto al eléctrico puro: el distintivo cero queda excluido y esa vía se tramita por el plan estatal. El tratamiento de los camiones por encima de 3,5 toneladas no está detallado en la convocatoria y conviene confirmarlo antes de presentar la solicitud.
Queda por confirmar el plazo de resolución y la fecha de cierre del programa, dos datos que el gestor debería tener antes de firmar el pedido. También conviene comprobar el precio sin impuestos de la unidad elegida antes de cerrar la operación: superar el tope invalida la ayuda. Con importes que no cubren el sobrecoste de una compra a estrenar, la subvención alivia la caja de una PYME.
El siguiente hito es la propia solicitud: la convocatoria está abierta desde el pasado 30 de septiembre y el crédito reservado al profesional es limitado. Cuentas que salen si el vehículo antiguo cumple la antigüedad exigida.


