Imagina el típico atasco en una autovía o una autopista, y que los servicios de emergencia (ambulancia, bomberos, policía…) intentan abrirse paso entre cientos de vehículos parados o que circulan a baja velocidad. Por intuición, la mayoría de los conductores sabrían cómo reaccionar y hacia qué lado del arcén apartarse.
Sin embargo, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha avanzado que este 2026 quieren que pase a convertirse en una norma para que haya un protocolo común y todos los conductores sepan a ciencia cierta cómo deben reaccionar. Y en consecuencia, agilizar la llegada de los servicios de emergencia al lugar del accidente.
Lo han bautizado como ‘pasillo de emergencia’ y ya se utiliza en otros países, como Alemania (pioneros desde los años 70), Austria o Polonia.
3La tecnología al servicio de las emergencias
La otra novedad importante tiene que ver con la conectividad. A partir de este 2026, la DGT quiere que los conductores reciban avisos anticipados a través de la plataforma DGT 3.0. Es decir, las ambulancias, coches de bomberos, patrullas y otros servicios de emergencia ya circulan geolocalizados, así que la idea es que la información se envíe a los centros de gestión de datos y desde ahí, a los vehículos conectados a través de los navegadores.
La intención de la DGT es que los conductores puedan recibir una alerta antes incluso de escuchar las sirenas o de ver las luces por los espejos retrovisores. Aunque, lógicamente, de momento, solo se beneficiarían de esta tecnología los vehículos más modernos o los que circulen con un navegador abierto en el móvil.

