comscore
miércoles, 18 febrero 2026

Loida (37), policía de tráfico: «Te cuento si puedes pararte en un paso de peatones cuando hay atasco»

Muchos conductores creen que no pasa nada o que es algo aceptable, pero la normativa de tráfico es muy clara al respecto.

El paso de peatones es un elemento cotidiano de toda ciudad. Es la zona segura por la que los caminantes pueden cruzar las carreteras, aunque en muchos casos parecen los grandes olvidados. Y no solo por los propios peatones, sino por muchos conductores, sobre todo en determinadas circunstancias.

Seguro que te ha pasado alguna vez. Vas conduciendo por la ciudad, tienes prisa por llegar y el tráfico es denso. Avanzas poco a poco y, de repente, el coche que te precede frena en seco porque la fila no avanza más. Casi sin darte cuenta, te quedas detenido justo encima del paso de peatones. En ese momento, ves cómo varias personas intentan cruzar y tienen que esquivar tu capó o pasar por detrás de tu maletero. Te sientes mal, pero piensas que, como hay atasco, no te queda otra opción. ¿De verdad es así?

La norma que dice si puedes quedarte encima de un paso de peatones

Coche encima de paso de peatones
Fuente propia/IA

Mucha gente cree que la prohibición de parar en un paso de peatones solo se refiere a estacionar el coche y bajarse a comprar el pan. Pero la realidad es muy distinta. El artículo 59.1 del Reglamento General de Circulación especifica que ningún conductor debe entrar en un paso de peatones si existe la posibilidad de que el vehículo quede detenido dentro de él. Esto significa que debes observar el flujo de la circulación. Si el coche que va delante de ti todavía está encima del paso o justo al borde, no puedes iniciar la marcha para situarte detrás de él si eso implica que tu vehículo va a quedar obstruyendo el paso transversal de los peatones.

Publicidad

Es una cuestión de anticipación. Conducir no es solo mirar al parachoques de delante, sino tener una visión más amplia de lo que ocurre en la calle. Si el tráfico está congestionado, tienes que calcular el espacio. Es mejor esperar unos segundos antes del paso de cebra que quedarte en medio estorbando. La norma existe para garantizar que una persona con movilidad reducida, un carrito de bebé o un anciano puedan cruzar con total seguridad sin tener que bajarse a la calzada o zigzaguear entre tubos de escape, algo que aumenta el riesgo de sufrir un atropello.

La multa por parar en un paso de peatones

paso de cebra
Fuente propia

Si te pillan detenido en mitad de un paso de peatones durante un atasco, no esperes una simple advertencia. Esta conducta está tipificada como una infracción grave. El motivo es que estás anulando una zona de seguridad y obligando a los peatones a invadir el resto de la calzada, algo muy peligroso. La sanción por cometer esta infracción es de 200 euros. Es la misma cuantía que se aplica por saltarse un semáforo en rojo o por no respetar una señal de STOP.

Pero la cosa puede ponerse peor. Aunque la detención por atasco suele conllevar solo la multa, si un agente considera que tu posición ha generado un riesgo directo para los peatones, la sanción puede incluir también la pérdida de puntos. En concreto, si se considera que has puesto en peligro la integridad de alguien al obligarle a realizar una maniobra peligrosa para esquivarte, podrías perder cuatro puntos de tu carnet de conducir. Al final, esa prisa por ganar un par de metros en la fila del atasco te puede salir muy cara en todos los sentidos.

Qué hacer cuando veas que el tráfico se detiene

Un peatón camina por un paso de peatones
Fuente propia/IA

La solución para evitar estos problemas es muy sencilla y solo requiere un poco de paciencia. Cuando te aproximes a un paso de peatones y veas que la circulación es lenta, no te pegues al coche de delante de forma automática. Antes de cruzar las líneas blancas, asegúrate de que hay sitio suficiente para tu vehículo al otro lado. Si ves que el coche de delante se ha parado justo al terminar el paso de peatones, debes quedarte detrás de la primera línea blanca, dejando todo el espacio libre.

No te preocupes si el conductor que viene detrás de ti te pita o parece impaciente. Estás actuando correctamente y siguiendo las indicaciones. Además, mantener ese espacio de seguridad te da una mejor visibilidad. Si un peatón decide cruzar de repente, tendrás tiempo de verlo y reaccionar. En cambio, si estás pegado al coche de delante y encima del paso, tu capacidad de reacción es nula y tu visibilidad se reduce drásticamente. Al final, conducir bien consiste en facilitar las cosas a los demás y evitar situaciones de riesgo innecesarias.

Publicidad