La edad se ha convertido en elemento clave dentro del debate sobre seguridad vial. A medida que las sociedades envejecen, los gobiernos se ven obligados a replantearse qué hacer con los conductores más veteranos. ¿Debe mantenerse su libertad de movilidad a toda costa, o es necesario imponer límites más estrictos para garantizar carreteras más seguras?
Aunque en España el debate está muy presente, aún no se han dado pasos hacia una prohibición. Pero hay un país que sí ha tomado una decisión histórica: Perú se ha convertido en el primero del mundo en fijar una edad máxima para conducir. Su nueva normativa marca un antes y un después, poniendo sobre la mesa un modelo que otros países podrían plantearse en un futuro no tan lejano.
1Perú marca un precedente mundial
Perú es el primer país que ha fijado de manera oficial una edad máxima para conducir. A partir de los 80 años, ningún conductor podrá renovar su licencia, sin excepciones. Esta normativa llega en un contexto global de preocupación por el aumento de accidentes en población de edad avanzada, un fenómeno que no es exclusivo del país sudamericano.
Para el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), es una medida para reforzar la seguridad vial y reducir riesgos derivados de la pérdida de capacidades físicas y cognitivas que llegan con la edad. Según la normativa, los mayores de 80 años quedan inhabilitados para seguir circulando. Los de entre 70 y 80 deberán superar exámenes médicos más estrictos y renovaciones de menor duración.







