La tensión por la guerra de Irán ha provocado un terremoto en los mercados internacionales que nos afecta a la hora de llenar el depósito. Y la OCU advierte que las medidas que ha puesto en marcha el Gobierno no son suficientes. Las consecuencias siguen siendo muy duras para los consumidores.
Los precios de los carburantes se han disparado a una velocidad impresionante por la inestabilidad internacional. Y aunque el Ejecutivo ha intentado amortiguar el golpe bajando el IVA, el ritmo de subida del petróleo es mucho más rápido que el alivio que suponen esos descuentos.
1La rebaja del IVA no llega al bolsillo como se esperaba
Si el Gobierno ha bajado el IVA de la energía y los combustibles del 21% al 10%, ¿cómo puede ser que sigamos pagando más que hace un mes?
La explicación que ofrece la OCU es muy sencilla de entender. El Gobierno ha decidido quitar parte de la carga, pero como los precios siguen subiendo cada día, siguen por encima de cuando empezó todo.
Los datos que maneja la organización son bastante reveladores sobre esta brecha. En el caso del diésel, hablamos de subidas que superan el 30%. Una rebaja de unos puntos en el IVA se queda muy corta frente a un aumento de casi un tercio en el precio base del combustible. En la gasolina la situación es algo más suave, pero el incremento ronda el 20%, lo cual sigue siendo una barbaridad para cualquier economía familiar que dependa del coche para ir a trabajar o llevar a los niños al colegio.
El análisis de la OCU es contundente porque demuestra que, aunque la intención de la medida fiscal es buena, se queda en un simple parche para una herida que es mucho más profunda.

