Lo que nadie te ha contado de las obras de la A-5: ¿Dónde irá a parar la tierra que han extraído para hacer el túnel?

El soterramiento de la A-5 en Madrid no solo afecta a la movilidad. También está redefiniendo el paisaje urbano. Y a la tierra extraída en las obras le aguarda un destino muy concreto.

Las obras de soterramiento de la A-5 avanzan a gran velocidad y ya transforman el suroeste de Madrid. Quienes circulan en dirección a la capital se han topado con una estampa sorprendente: tres montículos de tierra junto al trazado, visibles incluso desde la pasarela del Anillo Verde Ciclista. Lo que hace apenas unos meses era una autovía en superficie hoy es un gigantesco escenario de maquinaria, excavadoras y movimientos de tierra.

No se trata de simples acumulaciones provisionales fruto de la obra. Son el resultado directo de la excavación del túnel de 3,2 km que discurrirá bajo el Paseo de Extremadura. Y detrás de esas montañas hay una estrategia técnica, medioambiental y urbana que explica por qué estas obras no solo están pensadas para mejorar el tráfico, sino para cambiar la forma de vivir esta parte de la ciudad.

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Un bosque sobre el asfalto

Fuente: Ayuntamiento de Madrid

Uno de los aspectos más ambiciosos del proyecto es la plantación de más de 7.000 árboles sobre la cubierta del túnel y las laderas de las colinas. El objetivo es alcanzar una cobertura arbórea cercana al 70-80%, generando sombra, mejorando el confort térmico y aportando servicios ecosistémicos en una zona especialmente expuesta al sol durante el verano.

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El nuevo espacio contará con paseos peatonales, carriles bici, pérgolas verdes y amplias zonas estanciales. También con áreas verdes multiestrato que combinarán diferentes especies para fomentar la biodiversidad. Además, se trasplantarán algunos de los árboles retirados durante las obras, lo que contribuirá a mantener parte del patrimonio vegetal y reforzar la identidad del entorno.