En un momento clave del año, con la Semana Santa a la vuelta de la esquina y millones de desplazamientos previstos por carretera, la DGT vuelve a ser protagonista. Tráfico ha activado un nuevo paquete de radares que ya está dando mucho que hablar entre los conductores. Nada menos que 33 nuevos dispositivos de control que pueden traducirse en sanciones muy considerables.
En este artículo, analizamos qué hay detrás de este despliegue, dónde se encuentran estos nuevos radares y por qué la DGT insiste en reforzar la vigilancia de la velocidad como un pilar fundamental de la seguridad vial. Porque, más allá del enfado inicial, conviene entender el contexto y las consecuencias reales para quienes se ponen al volante.
3Radares fijos y de tramo: ¿cómo funcionan?
De los 33 nuevos radares activados, 20 son fijos y 13 son de tramo. Los fijos miden la velocidad puntual del vehículo en un punto concreto y capturan una imagen si supera el límite permitido. Suelen estar instalados en postes o cabinas laterales, y son fácilmente reconocibles.
Los radares de tramo controlan la velocidad media entre dos puntos separados por varios kilómetros. Si el tiempo empleado en recorrer el tramo implica que se ha superado la velocidad máxima, la sanción está garantizada. Son especialmente eficaces porque obligan a mantener una conducción constante, no sirve lo de frenar en el último momento.


