En un momento clave del año, con la Semana Santa a la vuelta de la esquina y millones de desplazamientos previstos por carretera, la DGT vuelve a ser protagonista. Tráfico ha activado un nuevo paquete de radares que ya está dando mucho que hablar entre los conductores. Nada menos que 33 nuevos dispositivos de control que pueden traducirse en sanciones muy considerables.
En este artículo, analizamos qué hay detrás de este despliegue, dónde se encuentran estos nuevos radares y por qué la DGT insiste en reforzar la vigilancia de la velocidad como un pilar fundamental de la seguridad vial. Porque, más allá del enfado inicial, conviene entender el contexto y las consecuencias reales para quienes se ponen al volante.
1El nuevo despliegue de la DGT antes de Semana Santa
La activación de estos nuevos radares no es casual. La DGT ha elegido un momento estratégico, justo antes de uno de los periodos con mayor volumen de tráfico del año. Semana Santa concentra millones de desplazamientos de largo recorrido, muchos de ellos por carreteras secundarias, donde el riesgo de accidente sigue siendo más alto.
La Dirección General de Tráfico da un paso más en seguridad vial. Con los recién estrenados, ya son 106 los dispositivos que están en funcionamiento, tanto en carreteras convencionales como en vías rápidas y accesos metropolitanos. El mensaje es claro: la vigilancia va a seguir aumentando.

