El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha pedido a la DGT un año extra para adaptar sus semáforos al nuevo Reglamento de Circulación. La reforma prioriza al peatón, pero la capital grancanaria arrastra una red semafórica con más de medio centenar de señales deterioradas.
El nuevo texto llegó con un Real Decreto aprobado el pasado 24 de junio y ya está en vigor. Su objetivo, según la Dirección General de Tráfico, es blindar a los usuarios más vulnerables: niños, personas mayores, ciclistas, usuarios de vehículos de movilidad personal (VMP) y motoristas. Hasta ahora, decenas de cruces combinaban el ámbar para el coche con el paso del peatón, una mezcla que generaba situaciones de riesgo real.
Qué cambia el nuevo Reglamento de Circulación en los semáforos
El Reglamento General de Circulación recoge por primera vez la definición de ‘usuario vulnerable de la vía’. Es una categoría que engloba a los peatones, con atención especial a menores y a personas mayores o con discapacidad, pero también a ciclistas, VMP y ocupantes de motos y ciclomotores. Con ese punto de partida, la norma reordena la prioridad: las personas y sus formas de desplazarse pasan por delante del vehículo.
En la práctica, esto significa que el semáforo deja de estar pensado solo para dar fluidez al tráfico. Ahora también ordena quién cede el paso y en qué momento. En los cruces donde el ámbar del conductor coincidía con la luz intermitente del peatón, el margen se estrechaba a un par de segundos. Ahí es donde el nuevo texto pone el foco.
El ámbar dejó de ser un aviso para pisar el acelerador: con el nuevo Reglamento, la prioridad es del peatón, no del coche que llega justo.
Por qué Las Palmas reclama un año de margen
Desde la Concejalía de Movilidad de la capital grancanaria explican que necesitan ‘tiempo extra’ para adaptar la red semafórica. Su plan pasa por solicitar a la DGT un plazo de un año. Añaden que ‘desde hace meses’ ya han empezado a cambiar señales y que trabajan para que Sagulpa, la sociedad municipal, gestione los semáforos en lugar de las empresas externas que lo hacen ahora.
El problema de fondo es el estado de la red. A comienzos de año, el área de Movilidad identificó más de medio centenar de semáforos en estado ‘muy deteriorado’, pendientes de renovación. Una auditoría encargada por la propia Concejalía concluyó que al menos 42 cruces de la ciudad necesitan una renovación urgente.
No es un caso aislado. El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife planteó la misma petición. Su alcalde, José Manuel Bermúdez, argumentó que el ‘reducido margen de tiempo’ entre la aprobación del Real Decreto, el 24 de junio, y su reciente entrada en vigor impide acometer una actuación compleja ‘sin poner en riesgo la movilidad y la seguridad’ de residentes y visitantes.

Los cruces que están en el punto de mira
En Las Palmas, los puntos conflictivos se cuentan por decenas. El cruce de Bravo Murillo con la avenida Rafael Cabrera, junto al parque de San Telmo, es uno de los más señalados. Vecinos de la zona describen frenazos y apuros porque la luz intermitente de peatones y conductores coincide durante un par de segundos, ‘lo suficiente para que haya una situación de riesgo’.
Otras quejas apuntan a la avenida Juan XXIII o al entorno del Mercado de Vegueta. El diagnóstico se repite: el verde del peatón se cruza con el ámbar del coche en un margen demasiado estrecho. Y la percepción ciudadana encaja con los datos. Un análisis especializado en seguridad vial cifra en torno a 50 muertos y 300 heridos al año, en el conjunto de España, los siniestros ligados a este tipo de cruces con semáforos intermitentes.
Qué pasa si tu ciudad no llega a tiempo
Aquí está la clave para el conductor. Fuentes de la DGT insisten en que ‘no hay moratoria como tal’. La normativa es de ‘carácter general’, así que se aplica igual en Las Palmas, en Santa Cruz o en cualquier municipio que aún no haya retocado sus señales. Lo que sí admite el organismo es que los ayuntamientos eleven un informe técnico que justifique por qué un cruce concreto no se puede adaptar todavía. Eso es un caso puntual, no un permiso para paralizar toda la ciudad.
Mientras llega la adaptación, conviene mirar la norma con lupa. Ante una luz ámbar, precaución; ante un peatón que cruza, prioridad. Y esto no es una recomendación amable: no respetar la prioridad de paso o ignorar la señalización ya está tipificado como infracción grave, con 200 euros de sanción y pérdida de puntos del carnet. Los especialistas recuerdan, además, que en algunos cruces los tiempos de espera de las señales son especialmente cortos, un detalle que penaliza sobre todo a los vecinos de más edad.
El pulso entre la DGT y los ayuntamientos marcará los próximos meses. La reforma busca adaptar la regulación a una movilidad que ha cambiado en las dos últimas décadas, con más bicis, más patinetes y más peatones en la calle. Los consistorios piden tiempo; el organismo responde que la seguridad no admite prórrogas generales. El criterio ya ha cambiado y, a partir de ahí, cada cruce que no se adapte será un punto débil mientras las máquinas y las normas no digan lo mismo.
Claves de la Normativa
- A quién afecta: a los ayuntamientos que gestionan los semáforos y, sobre todo, a conductores y peatones de toda España, porque el Reglamento es de carácter general.
- Fechas y cifras clave: Real Decreto aprobado el 24 de junio de 2026 y ya en vigor; Las Palmas reclama un año de margen y tiene 42 cruces pendientes de renovación; no respetar la prioridad de paso se sanciona con 200 euros.
- Consejo para evitarlo: aunque tu cruce no esté adaptado, trata el ámbar como precaución y cede el paso al peatón; la norma ya prioriza al usuario vulnerable.

