Europa se prepara para uno de los mayores cambios en movilidad de las últimas décadas y afectará directamente a millones de conductores. El actual carnet de conducir tiene los días contados, al menos en su formato y muchas de sus normas asociadas. A partir de 2028, todos los países de la Unión Europea deberán aplicar un nuevo modelo común que transformará la forma de obtenerlo, renovarlo y conservarlo.
Conviene dejarlo claro desde el principio: no es una decisión de la DGT ni una iniciativa aislada de ningún país. Es una reforma impulsada desde Bruselas, con la Comisión Europea y Ursula von der Leyen al frente, que busca unificar criterios y acabar con las diferencias que existen entre Estados miembros. Un cambio profundo que marcará un antes y un después en el carnet para más de 250 millones de europeos.
3Sanciones que cruzan fronteras: adiós a los vacíos legales
Hasta ahora, uno de los grandes agujeros del sistema es el tratamiento de las sanciones graves. Un conductor puede perder su carnet en un país por una infracción muy seria y, sin embargo, seguir conduciendo en otro sin consecuencias inmediatas. Con la nueva directiva europea, eso se acabará.
La UE quiere que las retiradas y suspensiones del carnet tengan efecto automático en todos los Estados miembros. Si pierdes el permiso en Francia, Alemania o Italia, no podrás ponerte al volante en España ni en ningún otro país europeo. El mensaje es contundente: las normas son comunes y las consecuencias también. Una medida que busca mejorar la seguridad vial y evitar comportamientos irresponsables.







