La movilidad en nuestras ciudades ha cambiado más en los últimos diez años que en los treinta anteriores. La aparición masiva de patinetes eléctricos, bicicletas y nuevas restricciones medioambientales ha obligado a replantear cómo nos movemos y entendemos en la vía pública. En este contexto, la señalización cobra un papel clave como lenguaje común entre conductores, peatones y usuarios de vehículos de movilidad personal.
Por eso, en 2026 han entrado en escena nuevas señales de tráfico que actualizan el reglamento, vigente desde 2003. El objetivo es que cada señal sea más clara, más inclusiva y más adaptada a la realidad actual, en la que conviven coches, VMP, bicicletas y zonas urbanas cada vez más reguladas por criterios medioambientales.
7Una nueva señalización pensada para el futuro
Centradas en los ciclistas, las señales P-22a y P-22b completan el bloque de advertencias. Estas indican tanto pasos específicos como tramos con circulación habitual de bicicletas, lo que ayuda a anticipar maniobras y reducir riesgos.
En conjunto, las nuevas señales de tráfico no solo actualizan el catálogo existente, sino que dibujan cómo será la movilidad del futuro inmediato. Un futuro en el que la señal es más clara, más visual y más cercana a lo sucede en las calles. Conocer su significado no es solo una obligación legal: es la mejor forma de moverse con seguridad y sentido común.








