Adelantar ciclistas con la nueva norma de la DGT ya cuesta 200 euros y hasta 4 puntos del carnet. La reforma del Reglamento General de Circulación entró en vigor el pasado jueves 1 de octubre y ha convertido una maniobra cotidiana en un pequeño rompecabezas.
El objetivo declarado es adaptar la normativa a la movilidad de los últimos años y reforzar la seguridad de los usuarios vulnerables, según el texto publicado en el BOE. Buena parte de los cambios aprobados afectan justo a ellos, a los ciclistas. Y el más comentado no es una prohibición, sino una obligación: reducir la velocidad antes de adelantar a una bici.
Qué cambia la nueva norma para adelantar ciclistas
Cuando te acerques a un ciclista, ahora tienes que levantar el pie del acelerador antes de rebasarlo. En la práctica, en una carretera limitada a 70 km/h hay que bajar hasta los 50 km/h para completar el adelantamiento. No es una recomendación ni una cortesía: es una obligación legal.
A esa reducción se suma la separación lateral mínima que ya venía fijando el Reglamento General de Circulación para rebasar a una bicicleta, esos 1,5 metros que muchos conductores siguen midiendo a ojo. Adelantar invadiendo el carril contrario o sin la distancia de seguridad se castiga con 200 euros de multa y hasta 4 puntos de detracción en el carnet.
Ir a 20 km/h para rebasar a alguien que pedalea a 25 km/h no es prudencia: es quedarse detrás sin poder adelantar.
La reforma no se agota ahí. Buena parte de las nuevas normas aprobadas tocan de lleno a los ciclistas, con una idea de fondo: quien va protegido por una carrocería asume la responsabilidad del adelantamiento.
El día de la marmota: la crítica de un agente de Tráfico
Ahí es donde empiezan los problemas. La medida se ha topado con una crítica incómoda, la de Juan Carlos Toribio, agente de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil (ATGC), que ha expuesto sus dudas a través de sus redes sociales. Su resumen de la situación es una frase: el día de la marmota.
Su argumento es aritmético. Imagina una carretera limitada a 40 km/h por la que circula un ciclista a 25 km/h. El conductor que quiere adelantarlo tiene que bajar hasta los 20 km/h. Resultado: va más despacio que la bicicleta y no puede rebasarla. ‘Me faltan 5 km/h para poder llegar a su velocidad y no puedo rebasar, porque me lo prohíbe la propia ley’, resume.
La consecuencia, sostiene, no es solo la frustración del que va detrás. Es un problema de fluidez: el autobús tampoco puede adelantar, ni el camión de la basura, ni el propio coche de la Guardia Civil. ‘Te pegas todo el servicio de tráfico detrás de un ciclista hasta que se quite del medio’, ilustra.

Cómo te afecta y qué hacer cuando te topas con una bici
Antes de la reforma, el Reglamento General de Circulación ya exigía separación lateral para rebasar a un ciclista, pero no entraba a valorar a qué velocidad había que hacerlo. La novedad está precisamente ahí: la ley ahora detalla cómo se adelanta, no solo a qué distancia. Eso deja menos margen a la interpretación en un control.
En la práctica, lo que conviene tener claro es sencillo. Si no puedes adelantar cumpliendo la distancia y la velocidad, no adelantes. Espera a un tramo con visibilidad, sin tráfico en sentido contrario y con espacio suficiente. Perder un minuto detrás de una bici es mucho más barato que una multa de 200 euros, y desde luego más barato que cuatro puntos menos.
Toribio apunta a un efecto secundario que la DGT tendrá que vigilar en los próximos meses: la acumulación de vehículos detrás de los ciclistas en vías con límites bajos. En carreteras de montaña, con curvas y sin arcén, la combinación de velocidad reducida y separación obligatoria puede dejar convoyes enteros circulando a ritmo de pedalada. El texto legal no ofrece solución mágica: protege al vulnerable y traslada la paciencia al motorizado.
Si te sancionan, recuerda que tienes 20 días para pagar con el 50% de descuento o para presentar alegaciones. Pero ojo con el recurso automático: en las multas por adelantamiento indebido hay que acreditar la distancia real y las condiciones de la vía, y eso rara vez se consigue sin imágenes.
Lo que viene ahora es la prueba real: la reforma está en vigor desde el 1 de octubre y los próximos meses dirán si la reducción de velocidad mejora la convivencia o si convierte cada cuesta arriba en una fila de coches a ritmo de pedalada.
Claves de la Normativa
- A quién afecta: a cualquier conductor que adelante a un ciclista, en vía urbana o interurbana, y también a quien rebase ciclomotores a velocidad reducida.
- Cifras a tener en cuenta: 200 euros de multa y hasta 4 puntos por adelantar invadiendo el carril contrario o sin la distancia de seguridad; 1,5 metros de separación lateral; bajada hasta 50 km/h en vías limitadas a 70 km/h.
- Consejo para evitarlo: si no puedes rebasar cumpliendo distancia y velocidad, espera a un tramo recto con visibilidad. Aguantar detrás de la bici sale más barato que alegar después.


