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sábado, 3 enero 2026

Parece un Nissan GT-R R34 ‘normal’. Pero es tan especial que costará más de 500.000 euros

Los maestros de Tommykaira ofrecían impresionantes mejoras para los Nissan GT-R R34. Esta, la versión más extrema de todas y de las que se fabricaron contadas unidades, será subastada en Japón en enero.

En el disputado universo del tuning japonés de finales de los años ‘90 y principios de los 2000, donde los preparadores de renombre competían por sacar el máximo partido a toda una leyenda como lo es el Nissan GT-R R34, pocos lograron ofrecer un equilibrio tan perfecto entre elegancia, exclusividad y rendimiento puro como los maestros de Tommykaira. Esta casa de Kyoto, conocida por sus modificaciones refinadas y no excesivamente agresivas, elevó el mítico R34 a otro nivel con su serie R, donde la máxima expresión la consiguieron con el Tommykaira R-Z. Ahora, uno de estos rarísimos ejemplares sale a subasta, recordándonos por qué el R34 sigue siendo el rey indiscutible de los iconos JDM.

Este no es un Nissan GT-R modificado cualquiera. Partiendo desde la base de un Nissan GT-R V-Spec fabricado en el año 1999, los maestros de Tommykaira lo transformaron en una obra maestra limitada a apenas unas pocas docenas de unidades en todo el mundo (algunas fuentes expertas hablan de cifras incluso más bajas para la versión R-Z). Su singularidad lo convierte en un tesoro para coleccionistas, especialmente este ejemplar con solo 20.191 km en el odómetro, de los cuales apenas 2.000 kilómetros han sido añadidos en los últimos 15 años por su cuidadoso propietario.

Esta maravilla nace desde un Nissan GT-R V-Spec que fue fabricado en 1999

1999 Nissan GT-R R34. Tommykaira. Imagen trasera.
Foto: BH Auctions

El diseño exterior de este Tommykaira R-Z destaca por su sutileza agresiva, lejos de los kits más extravagantes de la época. La parte frontal recibe un paragolpes rediseñado con tomas de aire más pronunciadas y una parrilla renovada que acentúa las líneas afiladas del Nissan GT-R R34, rematado por un splitter delantero que mejora la aerodinámica sin restar elegancia. Los pasos de rueda ensanchados y las taloneras extendidas aportan musculatura, mientras que en la zaga domina un imponente alerón fijo de doble plano montado sobre soportes de aluminio, que no solo genera downforce extra, sino que le da un toque racing inconfundible.

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Las llantas, unas exclusivas forjadas de magnesio de 19 pulgadas con acabado dorado, son uno de los detalles más icónicos y completan un conjunto que respeta el espíritu original del Nissan GT-R pero lo hace único y todavía más intimidante.

Tommykaira modificaba hasta la saciedad su legendario RB26DETT

1999 Nissan GT-R R34. Tommykaira. Imagen motor.
Foto: BH Auctions

Pero lo verdaderamente adictivo del Tommykaira R-Z está bajo el capó delantero. El mítico motor RB26DETT biturbo de 2.6 litros recibe una preparación profunda comenzando porque la cilindrada se aumenta hasta los 2.7 litros. También llegaba un cigüeñal fabricado a medida, se instalaban dos turbocompresores más grandes y se optimizaba todo el conjunto para entregar 530 CV (casi el doble de los 280 CV oficiales de fábrica y más que los 365 CV de los R y que los 420 CV de los R-S que firmaba Tommykaira). Esta potencia lo sitúa en la élite de las preparaciones en plena era dorada, superando incluso a muchas preparaciones modernas sin perder fiabilidad.

Como no podía ser de otra manera, el chasis también se beneficia de un buen número de ‘upgrades’ premium. A los Nissan GT-R R34 llegaban amortiguadores Bilstein ajustados específicamente, frenos AP Racing con pinzas de seis pistones y discos perforados para detener con contundencia esa potencia extra. En el interior, los asientos Recaro personalizados con el logo Tommykaira bordado, un velocímetro digital exclusivo, pomo de cambio en aluminio y detalles en los paneles recortados elevan la experiencia a un nivel de cockpit deportivo funcional y lujoso a partes iguales.

Este Nissan GT-R R34 tan especial apunta a superar los 500.000 euros

1999 Nissan GT-R R34. Tommykaira. Imagen interior.
Foto: BH Auctions

Este ejemplar concreto se va a subastar por medio de los especialistas de BH Auction (Bingo) en Japón el próximo sábado 10 de enero de 2026. Las estimaciones de lo que se podría llegar a pagar por semejante maravilla de la ingeniería lo sitúan entre 95 y 105 millones de yenes, lo que equivale aproximadamente a unos 515.000 y 570.000 euros al cambio actual. Un precio elevado, sí, pero justificado por su estado impecable, su rareza extrema y el legado que representa: el pináculo del tuning japonés antes de que las normativas y el mercado cambiaran para siempre.

Fotos: BH Auction

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