Mientras que en muchos países europeos conducir con nieve forma parte de la rutina invernal, en España sigue siendo una situación poco habitual para la mayoría de los conductores. Esto provoca que, cuando llegan episodios de nevadas intensas, como los asociados a borrascas invernales, aumenten los atascos, los accidentes y las escenas de coches atrapados durante horas en la carretera.
La borrasca Kristin ha vuelto a poner en alerta a gran parte del país por nieve, lluvia y viento, recordándonos que no basta con tener experiencia al volante: cuando la nieve aparece, la forma de conducir y de preparar el vehículo debe cambiar por completo. Desde Norauto, la cadena de mantenimiento integral del automóvil, insisten en que circular con nieve solo debe hacerse cuando sea estrictamente necesario y siempre con la máxima preparación y prudencia.
2Revisión del vehículo: la nieve no perdona fallos mecánicos
Conducir sobre nieve exige al vehículo mucho más de lo habitual. Por eso, antes de enfrentarse a una carretera blanca, es imprescindible asegurarse de que el coche se encuentra en perfecto estado. Una pequeña avería que en condiciones normales sería un simple contratiempo puede convertirse en un problema serio en plena nevada.
Desde Norauto insisten especialmente en revisar la batería, uno de los componentes más castigados por el frío. Las bajas temperaturas reducen su rendimiento y aumentan el riesgo de que el coche no arranque. Los neumáticos son otro elemento clave: deben tener un dibujo suficiente y una presión adecuada para ofrecer la máxima adherencia posible.








