Hace solo unas semanas que comenzaban a llegar a los concesionarios de la firma de Hiroshima las primeras unidades de la tercera generación del sensacional Mazda CX-5, un interesante SUV al que muchos de sus propietarios van a vestir con el característico Soul Red Crystal, un tono que causa verdadero furor en cualquiera de los modelos de la compañía japonesa. Sin embargo, estos ahora sacan a la palestra un nuevo color que aseguran se convertirá en todo un referente en este modelo.
Hablamos de este nuevo Navy Blue, un color que nace como una evolución natural del legendario Deep Crystal Blue, para casar a la perfección con las líneas de la última generación de este SUV que ha conquistado a millones de conductores por todo el mundo. Y lo hará gracias a su capacidad para jugar con la luz, ofreciendo brillos vivos y contrastes intensos bajo el sol directo, mientras que en condiciones de luz tenue o nocturna se transforma en un azul marino elegante, casi misterioso, que transmite profundidad y serenidad al nuevo Mazda CX-5.
Este Navy Blue potencia las líneas del diseño Kodo del que presume el Mazda CX-5

Lo que hace especial a este Navy Blue es el meticuloso desarrollo que encierra. La compañía japonesa aplica un proceso de cocreación global que une a equipos de diseño, ingeniería y producción de diferentes partes del mundo. Desde Japón hasta Europa, los especialistas comparten propuestas digitales y físicas, refinan tonos y seleccionan los acabados más precisos hasta lograr un resultado listo para llegar a la línea de producción. En este caso, el Navy Blue se ha creado combinando múltiples tipos de mica para lograr un efecto de alta resolución: un brillo sutil pero impactante que resalta las superficies esculpidas del diseño Kodo, el lenguaje estético que Mazda define como “Alma en Movimiento”.
Jo Stenuit, Director de Diseño Europeo de Mazda, lo resume perfectamente: el nuevo Mazda CX-5 proyecta mayor confianza y versatilidad, y este azul realza de forma natural sus formas fluidas y firmes. Es un color que se siente familiar y premium al mismo tiempo, ideal para un SUV que no busca llamar la atención, sino seducir con discreción y elegancia.
El color azul se remonta a los orígenes de la firma de Hiroshima

No cabe duda alguna que el fascinante Soul Red Crystal se ha convertido en el color emblema de la firma de Hiroshima a día de hoy. Pero el legado del color azul en la marca japonesa se remonta a sus orígenes: desde el R360 Coupé de los años ‘60 hasta iconos como el Familia o el eterno MX-5 han brillado con luz propia gracias al color azul, que ha tenido más de 150 variaciones a lo largo de su historia y que Mazda ha perfeccionado con maestría hasta convertirlo en sinónimo de emoción y calidad cuando se aplica sobre las líneas de sus automóviles.
En el exterior, el Mazda CX-5 mantiene su silueta icónica, pero la refina con toques que le otorgan mayor empaque. Entre ellos se pueden apreciar unos pasos de rueda más robustos, unas vías más anchas, un frontal elevado y detalles modernos como los gráficos de sus grupos ópticos Full LED o las letras MAZDA en relieve que luce en su zaga. El Navy Blue acentúa estas proporciones, haciendo que las curvas Kodo fluyan con más carácter y que este SUV de 4,69 metros de largo emane aún más empaque sobre el asfalto.
En España ya te puedes hacer con un Mazda CX-5 desde 35.200 euros

Navy Blue se ha convertido en el octavo color disponible para el nuevo Mazda CX-5, pero debes tener en cuenta que implica un coste adicional de 550 euros. Inferior a los 720 euros que cuestan otras opciones y a los 890 euros que cuesta el resplandeciente Soul Red Crystal, casa a las mil maravillas con las líneas de este interesante SUV que en España ya te puedes comprar desde 35.200 euros. Ahora bien, por el momento, con una oferta mecánica bastante limitada.
Y es que como seguro ya sabes, el nuevo Mazda CX-5 ha llegado exclusivamente con una única opción mecánica, que no es otra que la 2.5 e-Skyactiv G. Hablamos de un propulsor de gasolina, atmosférico y con tecnología híbrida ligera para conseguir la etiqueta ECO, además de para generar un total de 141 CV de potencia y 238 Nm de par motor, que se mandan a sus dos ruedas delanteras por medio de un cambio automático con 6 velocidades.
Esta versión alcanza una velocidad máxima de 187 km/h, acelera de 0 a 100 km/h en 10,5 segundos y firma un gasto medio de 7,0 l/100 km. Ahora bien, como única alternativa la firma de Hiroshima propone un sistema de tracción a las cuatro ruedas que eleva el gasto medio hasta los 7,4 l/100 km, mientras que su velocidad punta es de 185 km/h y su tiempo para acelerar de 0 a 100 km/h escala hasta los 10,7 segundos.
Fotos: Mazda













