Las multas por exceso de velocidad vuelven a estar en el punto de mira en 2026. Los cambios normativos, la expansión de los radares y una mayor vigilancia hacen que cada vez sea más fácil recibir una sanción sin darnos apenas cuenta. Basta un despiste, una señal mal visible o confiarse en un tramo conocido para acabar con una notificación en el buzón o en la app de la DGT.
En Motor16 analizamos a fondo cómo queda el panorama este año: qué límites se aplican, cómo funcionan los radares, qué multas están previstas y, sobre todo, qué opciones reales tiene el conductor para recurrir una sanción sin pagar si considera que no es justa. Porque sí, recurrir sigue siendo posible. Pero hay que hacerlo en plazo y bien.
1Los nuevos límites de velocidad en 2026
En los últimos años, la política de seguridad vial en España ha ido claramente orientada a reducir la velocidad media en las carreteras. En 2026, los límites ya conocidos en ciudad se consolidan y se refuerza su control mediante radares fijos, móviles y de tramo. En vías interurbanas, se mantienen los límites generales, pero con especial atención a tramos secundarios donde antes había mayor tolerancia.
Hay que tener en cuenta que los límites varían según el tipo de vehículo. Turismos y motocicletas no siempre comparten velocidad máxima con camiones, autobuses o vehículos con remolque. Muchos conductores desconocen estos matices y acaban siendo captados por radares en situaciones que creían normales. La DGT insiste: el desconocimiento de la norma no exime de la sanción.







