La seguridad vial en España está viviendo una transformación en los últimos años. La digitalización de las carreteras, la conexión en tiempo real con los centros de gestión de tráfico y la progresiva desaparición de elementos como los triángulos de emergencia marcan una nueva etapa para los conductores y la Guardia Civil al control de la normativa. La baliza V16 se ha convertido en uno de los dispositivos más comentados y, también, en uno de los que más dudas genera entre los usuarios.
Muchos conductores saben que este pequeño dispositivo luminoso es obligatorio, pero no todos tienen claro cuándo y cómo debe utilizarse. Y aquí surge una pregunta clave: ¿qué ocurre si activamos la baliza V16 sin que exista una emergencia real? La respuesta no es tan sencilla como parece y la Guardia Civil de Tráfico tiene mucho que decir al respecto.
4El papel de la Guardia Civil y el control tecnológico
Uno de los aspectos más desconocidos por los conductores es que cada activación de una baliza V16 geolocalizada queda registrada. Hora, fecha, duración y ubicación se envían automáticamente a la nube de la DGT 3.0. Esto significa que no se trata solo de lo que vea un agente en carretera, sino de un sistema que deja huella digital.
La Guardia Civil puede acceder a estos datos en caso de investigación o control. Si se detectan activaciones reiteradas sin justificación, el conductor podría enfrentarse a sanciones adicionales o a un seguimiento más exhaustivo. La tecnología juega a favor de la seguridad, pero también exige un uso responsable por parte de los usuarios.








