En carretera, cada gesto cuenta. Durante años, sacar un pañuelo blanco por la ventanilla mientras conducimos ha sido uno de los recursos más conocidos para señalizar que se trata de una emergencia. Sin embargo, muchos conductores desconocen que este gesto, aparentemente inofensivo, puede acarrear una sanción importante si se utiliza de forma indebida.
La Guardia Civil y las autoridades de tráfico controlan cada vez más este tipo de prácticas. Fingir que vamos de emergencia para esquivar atascos o ganar tiempo en carretera no solo es irresponsable, sino que está claramente tipificado como infracción grave. Y el castigo económico puede ascender hasta los 300 €, una cifra que invita a pensárselo dos veces antes de recurrir a este truco.
4La posibilidad de que te pare la Guardia Civil
Muchos conductores creen que este tipo de acciones pasan desapercibidas; sin embargo, la realidad es bien distinta. Si un vehículo circula mostrando señales de emergencia, es más que probable que una patrulla de la Guardia Civil intervenga para verificar la situación.
Los agentes tienen obligación de actuar. En caso de emergencia real, pueden incluso escoltar al vehículo hasta un centro médico. Pero si descubren que se trata de una simulación, el resultado será una sanción inmediata. Es decir, intentar engañar no solo no funciona, sino que aumenta las probabilidades de ser detectado y multado.

