En carretera, cada gesto cuenta. Durante años, sacar un pañuelo blanco por la ventanilla mientras conducimos ha sido uno de los recursos más conocidos para señalizar que se trata de una emergencia. Sin embargo, muchos conductores desconocen que este gesto, aparentemente inofensivo, puede acarrear una sanción importante si se utiliza de forma indebida.
La Guardia Civil y las autoridades de tráfico controlan cada vez más este tipo de prácticas. Fingir que vamos de emergencia para esquivar atascos o ganar tiempo en carretera no solo es irresponsable, sino que está claramente tipificado como infracción grave. Y el castigo económico puede ascender hasta los 300 €, una cifra que invita a pensárselo dos veces antes de recurrir a este truco.
3Una infracción grave con multa de 300 euros
Si la Guardia Civil comprueba que no existe una emergencia real, el conductor se enfrenta a una infracción grave. Una sanción que, según recoge la normativa, asciende a 300 €; cantidad considerable con la que se pretende disuadir a quienes intentan saltarse las normas utilizando este tipo de artimañanas.
Pero no queda ahí la cosa. Los agentes de la Guardia Civil pueden solicitar en cualquier momento una justificación de la supuesta emergencia. Si el conductor no puede demostrarla, la multa es prácticamente inevitable. Además, esta práctica puede derivar en otras sanciones adicionales en caso de detectarse más irregularidades durante la inspección.

