La multa que la Guardia Civil te puede poner por llevar una botella de agua en el coche: y tú pensando que era una buena idea

Puede parecer un detalle sin importancia, pero la Guardia Civil avisa de que una botella se puede convertir en un proyectil a alta velocidad.

Los médicos recomiendan beber alrededor de 2 litros de agua al día, así que si coges el coche a diario, sobre todo en viajes largos, es normal que quieras tener una botella de agua a mano. Pero mucho ojo con dónde la colocas, porque te puede costar una multa de la Guardia Civil y ser un riesgo en caso de accidente.

Ese pequeño hábito te puede costar caro. No es que haya una norma del Reglamento General de Circulación (RGC) que diga que no puedes llevar una botella de agua en el portavasos o en el asiento del copiloto, si viajas solo. En cambio, es una cuestión que queda a juicio de cada agente de la Guardia Civil, igual que conducir con chanclas.

Esto es lo (poco) que dice la normativa sobre llevar una botella de agua

botella de agua coche portavasos
Fuente: Freepik

Nuestro RGC no hace mención expresa a objetos que estén prohibidos en el coche y nadie te va a multar por llevar una botella de agua como tal. El enfoque es otro diferente. Aquí lo que le importa a la Guardia Civil es cómo transportar cualquier objeto dentro del vehículo.

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El RGC establece que la carga debe ir siempre colocada de manera que no se pueda desplazar ni comprometer la seguridad. El artículo 14, además, señala que cualquier objetivo debe estar «sujeto de tal forma que no puedan arrastrar, caer total o parcialmente o desplazarse de manera peligrosa».

Tampoco puede afectar a la estabilidad del vehículo, producir ruido o polvo, ocultar los dispositivos de alumbrado, señalización luminosa, placas o distintivos obligatorios o cualquier advertencia manual. A priori, nada de esto es incompatible con llevar una botella de agua.

El artículo 18.1, por su parte, obliga al conductor a mantener siempre la libertad de movimientos, el campo de visión y la atención permanente a la conducción. Insiste también en «la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencia entre el conductor y cualquiera de ellos».

Aunque llevar una botella en el portavasos no afecta a nada de lo anterior, sí que puede ser peligroso en caso de accidente, porque puede salir volando en un frenazo. Recuerda que, según la Dirección General de Tráfico (DGT), un objeto puede multiplicar su peso por 40 o 50 en un choque a 50 km/h. Es decir, que una botella de agua de 500 ml puede llegar a pesar hasta 23 kilos; y a 90 km/h, unos 75 kilos.

La Guardia Civil recuerda el riesgo en caso de accidente

botella de agua coche portavasos
Fuente: Freepik

Una botella pesa poco y nos cuesta verla como un peligro, pero la Guardia Civil insiste en que entendamos cómo funciona la física y que no es lo mismo un objeto estático que en movimiento a alta velocidad. En una frenada fuerte, cualquier objeto suelto se va a desplazar por inercia. Una botella de agua puede salir disparada hacia el salpicadero, caer al suelo e incluso quedarse atascada en los pedales.

Puede parecer exagerado o que pensemos que sería muy mala suerte que ocurriera, pero es perfectamente posible y la Guardia Civil insiste en la necesidad de evitar riesgos.

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Y, por supuesto, debes tener en cuenta que está prohibido comer o beber en tu vehículo. Volvemos a la cuestión anterior, pues el RGC no prohíbe de manera expresa comer o beber al volante, pero si lo hace, tendría que desviar la vista de la carretera y soltar el volante. Por tanto, ninguna de las dos cosas es compatible con la conducción. Si quieres beber o comer, tendrás que detener el vehículo en un lugar seguro. Ojo, tampoco está permitido hacerlo en un semáforo, atasco o en doble fila.

La mayoría de estas cuestiones quedan a juicio de la Guardia Civil, que puede considerar que se trata de un comportamiento peligroso y una infracción leve o grave. La multa más habitual por circular con objetos mal colocados es de 200 euros, sin pérdida de puntos. En cualquier caso, todo depende de la situación concreta y de si la Guardia Civil considera que hay un riesgo real para la conducción.

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