Parece un gesto inofensivo, algo que todos hacemos para no pasar frío mientras el motor se calienta. Sin embargo, este hábito tan común te puede salir bastante caro si te cruzas con una patrulla de la Guardia Civil de Tráfico.
Los agentes vigilan cualquier detalle que pueda comprometer el control total del vehículo, además de que la normativa es bastante clara respecto a qué se puede llevar y qué no cuando nos ponemos al volante. Si no tienes cuidado, podrías estar cometiendo una infracción que los agentes no van a pasar por alto.
2¿Qué dice la ley sobre conducir con abrigo?
Es importante que sepas que en el Reglamento General de Circulación no vas a encontrar una frase exacta que diga que está prohibido llevar abrigo. Sin embargo, la ley es clara en sus artículos generales sobre la responsabilidad del conductor. El artículo 18.1 establece que cualquier persona que esté al volante debe mantener su propia libertad de movimientos. Esto significa que tienes la obligación legal de vestirte de una forma que te permita conducir sin estorbo. Si un agente considera que tu plumífero es un obstáculo para mover los brazos, tiene base legal para sancionar.
Por otro lado, el artículo 17.1 del mismo reglamento especifica que los conductores deben estar en condiciones de controlar su vehículo en todo momento. Aquí entra en juego la interpretación del agente de la Guardia Civil. Ellos son los que evalúan si tu ropa está afectando a esa capacidad de control. No es lo mismo llevar una chaqueta fina y ajustada que un abrigo de expedición polar que apenas te permite ver por los espejos retrovisores. La clave está en la ergonomía y en que nada se interponga entre tú y los mandos del coche, ya sean los pedales, el volante o la palanca de cambios.
Si un agente de la Guardia Civil decide que tu abrigo es excesivo y que pone en riesgo la seguridad, la multa que te impondrán será de 80 euros. Al ser considerada una infracción de carácter leve, no conlleva la pérdida de puntos en el carnet. Además, si decides pagar la sanción de forma rápida, puedes beneficiarte de una reducción del 50%, por lo que la cifra final se quedaría en unos 40 euros. Aunque no sea una cantidad desorbitada, es un gasto innecesario que puedes evitar si sigues unos consejos básicos antes de arrancar.
La mejor forma de evitar que la Guardia Civil te pare por este motivo es quitarte el abrigo antes de empezar la marcha. Lo ideal es que entres en el coche, dejes la prenda en el asiento trasero o en el maletero y utilices la calefacción para aclimatar el habitáculo. Si tienes mucho frío al principio, puedes ponerte un jersey fino o una chaqueta que sea elástica y no abulte. Recuerda que la comodidad al volante es sinónimo de seguridad. Una vez que el interior del coche alcance una temperatura agradable, te sentirás mucho mejor sin esa carga extra y conducirás de forma mucho más relajada y atenta.








