Gustavo (52), Guardia Civil de Tráfico: «Ten mucho cuidado con cómo usas el carril izquierdo»

Circular por el carril izquierdo sin necesidad es una de las infracciones más vigiladas por las autoridades.

Seguro que te ha pasado más de una vez. Vas conduciendo por la autovía, el tráfico está tranquilo y, de repente, te encuentras con un coche que circula por el carril izquierdo a una velocidad constante, sin que haya nadie en el carril derecho. Te quedas pensando por qué no se cambia de carril si no está adelantando a nadie.

Pues bien, este comportamiento que parece sin importancia y que muchos conductores hacen casi sin darse cuenta, es uno de los errores más comunes y, lo que es más importante, puede salir muy caro si te pilla una patrulla de tráfico.

Es obligatorio circular por el carril derecho

carril derecho
Fuente: Agencias

El Reglamento General de Circulación dice que siempre debes circular por la derecha. El carril izquierdo está ahí por un motivo muy concreto, y no es para que te instales en ellos. Estos carriles están reservados para realizar adelantamientos o para cuando las circunstancias del tráfico así lo requieran, por ejemplo, si hay una incorporación o si el carril derecho está bloqueado por algún motivo justificado. Si no estás adelantando a nadie y el carril de tu derecha está libre, tienes la obligación legal de volver a él cuanto antes.

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Mucha gente piensa que, si va a la velocidad máxima permitida, por ejemplo a 120 kilómetros por hora, tiene derecho a ir por el carril que quiera. Esto es un error enorme. Da igual la velocidad a la que vayas. Aunque vayas al límite de lo que marca la ley, si no estás adelantando, debes ir por la derecha.

El problema no es lo rápido que circules, sino el lugar por el que lo haces. El carril izquierdo debe estar siempre despejado para que otros vehículos que necesiten ir más rápido que tú puedan adelantarte con seguridad. Si te quedas en ese carril, estás entorpeciendo el flujo natural del tráfico y obligando a otros conductores a tomar decisiones que pueden ser peligrosas.

El riesgo de bloquear el carril izquierdo sin adelantar

adelantamiento por la derecha
Fuente propia/IA

Uno de los mayores riesgos que provoca este comportamiento es el efecto dominó en la circulación. Cuando ocupas el carril izquierdo sin necesidad, los coches que vienen detrás de ti se ven obligados a frenar. Esto genera lo que los expertos llaman el efecto acordeón. Una pequeña frenada tuya puede convertirse en un atasco de varios kilómetros unos minutos después.

Además, al bloquear el paso, provocas que otros conductores pierdan la paciencia y acaben cometiendo imprudencias, como por ejemplo intentar adelantarte por la derecha. Adelantar por la derecha está prohibido y es muy peligroso porque el conductor que va por la izquierda no se espera que alguien aparezca por su flanco derecho, lo que puede terminar en un accidente muy grave.

La conducción debe ser previsible. Si todos respetamos la norma de circular por la derecha, el tráfico fluye de manera ordenada y segura. En cambio, cuando alguien decide que el carril izquierdo es su sitio preferido, rompe esa armonía. Esto genera tensión y estrés en el resto de los usuarios de la vía. Un conductor estresado tiene más probabilidades de cometer un error.

Hablemos de lo que más duele a veces: el bolsillo. Circular indebidamente por el carril izquierdo está tipificado como una infracción grave. Si un agente de tráfico te para por este motivo, la multa es de 200 euros. Lo bueno, dentro de lo malo, es que esta infracción no conlleva la pérdida de puntos del carné de conducir. Sin embargo, no deja de ser un gasto innecesario que te puedes ahorrar si prestas un poco más de atención a tu forma de conducir.

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La Guardia Civil utiliza drones, helicópteros Pegasus y patrullas camufladas para detectar este tipo de conductas, así que no pienses que no te están viendo.

Excepciones en las que sí puedes usar el carril izquierdo

atasco coche
Fuente: Neutral in Motion

A veces, las condiciones del tráfico pueden ser confusas. Por ejemplo, en situaciones de tráfico muy denso o cuando hay retenciones, la norma cambia un poco. En esos casos, los carriles se ocupan según las necesidades de la vía para aprovechar al máximo el espacio disponible. Si hay un atasco, es normal que todos los carriles estén llenos. Pero en cuanto el tráfico recupera la fluidez y los coches empiezan a ganar velocidad, debes volver a la derecha. No vale la excusa de que hay mucho tráfico si tienes el carril derecho libre. La norma es clara y el sentido común también debería serlo: deja el carril izquierdo libre siempre que sea posible.

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Otro aspecto importante es cómo realizas la maniobra de regreso al carril derecho. No debes cruzarte de forma brusca en cuanto pasas al coche que estabas adelantando. Debes señalizar con el intermitente derecho, asegurarte de que dejas una distancia de seguridad suficiente con el vehículo al que acabas de adelantar y entonces cambiarte de carril de forma suave. Hacerlo con prisas o sin señalizar también puede ser motivo de sanción y, por supuesto, aumenta el riesgo de alcance.

No hay nada más frustrante para el resto de conductores que ver el carril derecho vacío mientras los coches se amontonan en el central y el izquierdo.