Miguel es un estudiante de 24 años que utiliza a diario el patinete eléctrico para ir a la universidad, a la biblioteca y para hacer recados. Así, evita coger el coche para desplazamientos urbanos y no contamina. Lo que no se esperaba es que solo un día después de que entrara en vigor la nueva norma para los Vehículos de Movilidad Personal (VMP) le multaran con 800 euros.
«Sabía que iban a cambiar las normas, pero pensaba que habría un margen. Siempre lo hay. Me quedé a cuadros. No llevaba nada raro, circulaba bien y no iba haciendo el loco», explica Miguel, después de un control rutinario en el que le pidieron la nueva documentación de su patinete eléctrico.
Las nuevas normas para los VMP debían haber entrado en vigor el 1 de enero de 2026, pero la Dirección General de Tráfico (DGT) tuvo que retrasarlo, y finalmente se aprobó durante los últimos días del mes de enero. Así que, desde entonces, es obligatorio que todos los patinetes eléctricos estén inscritos en el registro de la DGT y tengan contratado un seguro de responsabilidad civil.
Nuevas normas para patinetes eléctricos: registro obligatorio y seguro

Desde finales de enero, los VMP (donde se enmarca el patinete eléctrico), están sujetos a un nuevo marco legal. Ya no es suficiente con circular por los lugares habilitados, llevar casco en las ciudades en las que es necesario y respetar al resto de usuarios de la vía.
El cambio está en el Registro Nacional de Vehículos de la DGT, regulado por el Real Decreto 52/2026, publicado en el BOE. Todos los VMP deben estar inscritos como paso previo imprescindible para contratar el seguro obligatorio que exige la Ley 5/2025 de responsabilidad civil.
«Yo pensaba que lo del seguro iba a tardar y que primero avisarían, pero nadie me dijo que sin registro no hay seguro y que sin seguro te pueden parar y multar», explica Miguel.
Y también hay otra cuestión que conviene saber. Desde el 22 de enero de 2024, solo se pueden vender patinetes certificados, es decir, modelos que cumplen con el Manual de Características de la DGT y que cuentan con una placa de marcaje. Los que no lo tienen pueden seguir circulando de manera temporal, pero solo hasta el 22 de enero de 2027.
Ambos están obligados a estar inscritos en el registro de la DGT, que se puede hacer en la sede electrónica de Tráfico con los datos del titular, el número de serie del patinete y el certificado del vehículo. Una vez completado, obtienes un certificado digital y puedes colocar la etiqueta identificativa en el patinete. Ojo, porque tan importante es registrarlo como después llevar la ‘matrícula’ visible.
Multas de hasta 800 euros y un mayor control de la Guardia Civil

La sanción que recibió este estudiante no es ningún caso excepcional, pues está contemplada por la ley. Circular con un VMP sin seguro obligatorio puede acarrear multas de entre 250 y 800 euros, según el caso y las características del vehículo.
«Cuando me dijeron la cantidad, pensé que era un error. Luego me explicaron que era por circular sin seguro y que podían incluso inmovilizar el patinete», reconoce.
Y aquí está otro punto importante. Los agentes están poniendo el foco en que los VMP que circulan tengan toda la documentación en regla, que pasa por el registro, la identificación del vehículo y el seguro obligatorio. Sin uno de esos elementos, te vas a llevar una multa asegurada.
Como es una norma tan reciente, la Guardia Civil y las policías locales han reforzado la vigilancia en las últimas semanas. Y lo peor es que muchos usuarios habituales de patinetes no se esperaban que las multas fuesen inmediatas, sin un periodo de adaptación.








