¿Alguna vez has mirado el móvil en el coche ‘solo un segundo’? En un atasco, mientras esperas a que se ponga en verde un semáforo, incluso con el coche parado en doble fila. La mayoría de conductores creen que la norma solo cuenta con el vehículo en marcha, pero no es así.
Es más, durante la última campaña de vigilancia que realizó la Dirección General de Tráfico (DGT), entre el 6 y el 12 de octubre de 2025, multaron a 8.088 conductores de 404.258 que vigilaron. Y de estas, 3.283 sanciones fueron por el uso del móvil. Es decir, fue motivo de multa en 4 de cada 10 sanciones que la DGT puso esa semana.
Al margen de las cifras, lo que Tráfico nos quiere decir con todo esto es que las distracciones siguen siendo uno de los principales problemas en carretera y la causa que está detrás de muchos accidentes graves con heridos o víctimas mortales.
¿Qué entiende la ley por usar el móvil al volante?

Hay muchísima gente que asocia la multa con hablar por teléfono sin manos libres o enviar un WhatsApp mientras conduce. Sí, por supuesto, todo lo anterior está castigado, pero no es la única razón por la que te pueden multar.
Si nos vamos al artículo 76 de la Ley de Tráfico, concretamente al apartado G, consideran que es una infracción grave «utilizar, sujetándolo con la mano, o manteniéndolo ajustado entre el casco y la cabeza del usuario, dispositivos de telefonía móvil mientras se conduce, conducir utilizando manualmente dispositivos de telefonía móvil en condiciones distintas a las anteriores, conducir utilizando manualmente navegadores o cualquier otro medio o sistema de comunicación».
Es decir, que todo lo anterior está castigado con 200 euros de multa y la retirada de 6 puntos del carnet de conducir. Seguro que ya lo sabes, pero veamos otras situaciones bastante más habituales.
¿Qué pasa si tocas la pantalla del móvil durante un semáforo o un atasco para ver notificaciones? O directamente utilizas el smartphone con el coche parado en doble fila. Si el vehículo está en la vía, la ley sigue considerando que es conducción, así que la multa es perfectamente aplicable.
Lo mismo si lo sujetas ‘sin usarlo’, es decir, si lo tienes en la mano mientras buscas una emisora o esperas a que cambie el semáforo. El simple hecho de sujetarlo ya encaja en la definición anterior. Otra cosa distinta es que lo lleves en un soporte homologado. Si no lo manipulas, no hay problema, pero si se te ocurre tocar la pantalla, la multa es de 200 euros y 3 puntos menos en el carnet.
Las distracciones al volante que persigue la DGT

Los datos de la última campaña de la DGT nos dan muchas pistas. Después del uso del móvil, no llevar el cinturón de seguridad es la segunda infracción más detectada, con 427 multas. También multas por utilizar auriculares conectados a dispositivos de sonido, con la misma sanción que usar el móvil.
Paradójico resulta también que 239 conductores recibieron una multa por ir leyendo al volante, 135 por buscar objetos mientras circulaban, 87 por estar distraídos con otros ocupantes, incluso 63 por comer conduciendo.
El denominador común, independientemente de si hay uso del móvil por medio o no, son las distracciones. Por ejemplo, los accidentes en los que el smartphone tiene algo que ver, normalmente responden a salidas de la vía o alcances traseros. Porque es suficiente con mirar dos segundos a la pantalla para recorrer bastantes metros sin ver lo que está pasando en la carretera.
Así que no, no puedes usar el móvil tampoco en un semáforo, un atasco ni mientras estás en doble fila esperando a alguien. Aunque creas que no hay riesgo, la DGT considera que estás en circulación y el peligro es el mismo. Tampoco te va a servir la excusa de que estabas configurando el GPS, por ejemplo.







