El colectivo motorista vive un momento de transformación de la normativa en España. La siniestralidad de las dos ruedas sigue siendo uno de los grandes retos de la seguridad vial y eso ha llevado a la DGT a endurecer algunos aspectos clave que afectan tanto a la formación como a la circulación diaria. No se trata solo de nuevas obligaciones, sino de un cambio de enfoque que pone el acento en la prevención, el equipamiento y la conducción responsable.
En este contexto, muchos usuarios de moto se preguntan qué ha cambiado realmente y, sobre todo, qué puede suponer una sanción. Las nuevas medidas de la DGT no solo afectan a quienes están sacándose el permiso, también a los motoristas veteranos que utilizan su vehículo a diario para ir al trabajo o para disfrutar de la carretera los fines de semana. Conocerlas es fundamental para evitar multas… y, lo que es más importante, para ganar en seguridad.
5Más control en carretera y nuevas estrategias de vigilancia
La DGT ha intensificado la vigilancia sobre las motos con medidas específicas. Entre ellas destaca el uso de motos camufladas por parte de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, una estrategia que permite detectar infracciones que antes pasaban desapercibidas.
Este aumento del control no busca solo sancionar, sino también generar un efecto disuasorio. El mensaje es claro: las conductas de riesgo en moto tienen consecuencias. Y no solo económicas. La pérdida de puntos puede dejar a muchos motoristas sin permiso en poco tiempo si acumulan varias infracciones.








