El colectivo motorista vive un momento de transformación de la normativa en España. La siniestralidad de las dos ruedas sigue siendo uno de los grandes retos de la seguridad vial y eso ha llevado a la DGT a endurecer algunos aspectos clave que afectan tanto a la formación como a la circulación diaria. No se trata solo de nuevas obligaciones, sino de un cambio de enfoque que pone el acento en la prevención, el equipamiento y la conducción responsable.
En este contexto, muchos usuarios de moto se preguntan qué ha cambiado realmente y, sobre todo, qué puede suponer una sanción. Las nuevas medidas de la DGT no solo afectan a quienes están sacándose el permiso, también a los motoristas veteranos que utilizan su vehículo a diario para ir al trabajo o para disfrutar de la carretera los fines de semana. Conocerlas es fundamental para evitar multas… y, lo que es más importante, para ganar en seguridad.
2El equipamiento ya no es solo recomendable
Durante años se ha insistido en la importancia del equipamiento, pero ahora su papel es mucho más relevante. En los cursos para el permiso A ya se exige el uso de airbag, una medida que refleja hacia dónde se dirige la seguridad en moto.
Aunque no sea obligatorio para todos los motoristas en circulación, la tendencia es clara: quien no utilice equipamiento adecuado puede tener problemas en caso de accidente, incluso con el seguro. Además, circular sin casco homologado o hacerlo de forma incorrecta sigue siendo una de las infracciones más habituales y supone una sanción económica y la pérdida de puntos del carné.








