Bajo la elegante carrocería del Mercedes-Benz Clase S que se presentará este año se esconde un motor que marca un punto de inflexión en la ingeniería de Stuttgart. Mientras el mundo del automóvil debate entre la electrificación y la combustión interna, Mercedes ha decidido practicar una transformación radical que mantiene vivo el espíritu de los motores de ocho cilindros, pero reimaginando por completo su arquitectura interna.
Durante más de diez años el motor V8 biturbo de 4.0 litros M177 ha sido todo un clásico los modelos más prestigiosos de Mercedes pero lo que va a incorporar el facelift del Clase S es una revolución con mayúsculas, pues el fabricante alemán ha reemplazado el cigüeñal tradicional en cruz por uno plano, una configuración asociada tradicionalmente a los motores de competición y a marcas de superdeportivos como Ferrari o McLaren.

Con este cambio, el nuevo cigüeñal modifica completamente la forma en que el motor respira, gira y responde. Las explosiones en los cilindros se suceden con un ritmo diferente, más uniforme, generando una entrega de potencia más lineal y reduciendo las vibraciones inherentes al diseño tradicional.
Aumenta su cifra de potencia y utiliza tecnología Mild Hybrid
Conocido internamente con el código M177 Evo, este propulsor se estrenará en el S580. Estará equipado con tecnología Mild Hybrid y sumará en total 530 caballos de potencia. La cifra supera en 34 CV a la del modelo actual. Pero más allá de los números lo que garantiza es un cambio en cómo el motor entrega esa potencia: con mayor suavidad, respuesta más inmediata al acelerador y un carácter refinado que se alinea con la esencia del Clase S. Los ingenieros de Mercedes han conseguido además reducir las emisiones contaminantes, un requisito cada vez más imperioso incluso en el segmento del lujo.
El Clase S no será el único beneficiario de este motor renovado. Mercedes-AMG ha confirmado que el cigüeñal de plano plano se utilizará posteriormente en otros modelos de la gama. El próximo S63 lo adoptará, y todo apunta a que el futuro CLE 63 también recibirá esta mecánica. La división deportiva de Affalterbach añade otra herramienta para transformar el carácter de sus modelos más prestacionales, aunque en el caso del AMG GT Black Series ya se utiliza una tecnología similar.

Más allá del cambio mecánico, el Mercedes Clase S será una profunda actualización, aunque la marca alemana de la estrella habla oficialmente de un facelift. Cerca de 2.700 componentes han sido rediseñados o modificados por completo; y no es una cifra que se centre solo en el motor, sino que engloba ajustes en suspensión, electrónica, conectividad y sistemas de asistencia a la conducción.
Se esperan muchos cambios en el interior
Estéticamente lo que se adivina en estas fotos camufladas es que en el exterior, el Clase S mantendrá su silueta reconocible, pero incorporará nuevos grupos ópticos delanteros y traseros con firmas LED en forma de estrella que se convierten en un guiño sutil a la identidad de marca.

El habitáculo experimentará una transformación más profunda. La arquitectura actual del salpicadero, con sus cuatro rejillas rectangulares centrales y la pantalla flotante en orientación vertical, parece que va a ceder su lugar a un diseño que se inspira directamente en el EQS eléctrico. Pero este detalle está aún por confirmar definitivamente cuando se presente el buque insignia de la marca de la estrella.
El nuevo modelo de la firma se presentará justo este año, cuando se cumplen 140 años desde el nacimiento del primer vehículo propulsado por motor, el triciclo ideado por Carl Benz y Gottlieb Daimler. Una efemeride que se refleja en la carrocería de este futuro Clase S con el lema 140 años de innovación. El buque insignia de la firma alemana será un excelEnte colofón a esta larga trayetoria.
Imágenes Mercedes-Benz Clase S camuflado
Fotos: Mercedes-Benz













