Las historia del Mercedes-AMG GT es, cuando menos, digna de conocer. La primera generación de este deportivo biplaza fue presentado en el Salón de París de 2014, ocupando el lugar que había dejado vacante el SLS AMG; no en vano, fue, después de este, el segundo modelo creado exclusivamente por y para la división deportiva de la firma de la estrella. Tuvo multitud de variantes (de hecho, su gama siempre fue bastante compleja), aunque todas tenían en común el bloque 4.0 V8 biturbo, con potencias que iba desde los 462 CV hasta los 750 CV.
La segunda entrega, presentada en verano de 2023, mantenía una estética muy similar pero, en realidad, era un coche completamente distinto. Sin ir más lejos, la longitud exterior era mucho mayor: de poco más de 4,5 metros pasó a 4,73 m, con una plataforma completamente nueva que, entre otras cosas, permitió añadir dos asientos más en el habitáculo (muy pequeños, eso sí).

Lo que se mantuvo fue el bloque 4.0 V8 biturbo como única opción… hasta principios del año 2024, cuando se introdujo el GT 43. Esta versión no es que prescindiese de dos cilindros, es que directamente tenía la mitad: 2.0 turbo de cuatro cilindros, el mismo empleado en el Clase A AMG 45. Además, prescinde de la tracción total 4Matic, lo que hace que su consumo baje considerablemente.
Pese al ‘sacrilegio’, lo cierto es que esta variante ha terminado por convertirse en la más demandada de la gama. Pues bien, nuestros colegas de SHProshots han ‘cazado’ una unidad camuflada correspondiente a esta versión, fácilmente reconocible por las cuatro salidas de escape redondas (en los V8, son de forma trapezoidal).
A primera vista no se aprecian grandes cambios; hay que reseñar que se trata de un restyling de mitad de ciclo de vida, y no de un nuevo modelo. A buen seguro habrá cambios en los faros, para adaptarlos al nuevo lenguaje de diseño de la marca, así como en el paragolpes.
En cuanto a la trasera, la unidad de pruebas fotografiada durante las pruebas en el norte de Suecia presenta una zaga totalmente desprovista de camuflaje, y no se aprecia ningún cambio.

Tampoco se esperan novedades en la parte mecánica, y dada la buena aceptación de este motor es más que probable su continuidad. Cabe señalar que el bloque de cuatro cilindros está acompañado de un sistema de hibridación ligera, a diferencia del Mercedes-AMG A 45. Debido a ello, el GT 43 recibe la etiqueta Eco, de la que también disfruta la versión más potente de la gama: el GT 63 S E Performance, que desarrolla 816 CV gracias a un sistema híbrido enchufable; como sólo tiene 11 kilómetros de autonomía eléctrica, no llega al mínimo exigible para la pegatina cero emisiones, que es de 40 kilómetros en modo exclusivamente eléctrico.
Puestos a especular, sí se nos ocurren algunos cambios en el resto de la gama. Se sigue haciendo extraño este salto tan acusado, en lo que a motor se refiere, entre el GT 43 y el modelo inmediatamente superior, el GT 55 4Matic. Una versión con un encaje un tanto complicado pues es mucho más caro que el GT 43 (actualmente, más de 55.000 euros extra), no está tan lejano en potencia (476 CV frente a 421 CV) y el consumo homologado es el mismo (14,0 litros cada 100 km) que en las versiones más potentes del V8, el GT 63 de 585 CV y el GT 63 PRO, de 612 CV.
Tendría todo el sentido del mundo que el GT 55 fuese reemplazado por una versión con el motor 3.0 V6 empleado en los GLE 53, donde desarrolla 449 CV. El tiempo dirá si nos aproximamos a la realidad…
Galería de imágenes espía del Mercedes-AMG GT 43 2027
Fotos: SHProshots
















