Si conduces, seguro que tienes instalado en tu móvil Google Maps, Waze o alguna aplicación parecida que funcione como navegador online. Todos conocemos su utilidad para llegar a destinos que no conocemos y también para acceder a información adicional, como la presencia de radares, atascos, obras, incidentes en la calzada…
El problema es que damos por sentado que esas aplicaciones siempre van a funcionar y no siempre es así. Si circulas por un tramo de carretera sin cobertura y no has memorizado la salida que tienes que coger o el recorrido, tienes un problema. Por eso, los expertos advierten de que en muchas situaciones es recomendable tener un navegador offline.
3¿Y la parte negativa del navegador sin conexión?
No idealicemos tampoco la opción de circular sin conexión a internet, porque la tecnología existe para hacernos la vida más fácil. Ya nos hemos acostumbrado a activar el navegador y tener acceso al mapa en tiempo real con la fluidez del tráfico, la ubicación de los radares, accidentes, objetos en la vía, coches parados en el arcén… Y, de hecho, es una forma mucho más segura de conducir y de anticiparnos a los riesgos.
Por eso, en ciudad y en trayectos habituales (cuando conoces la ruta, pero usas el navegador para saber qué ocurre en tiempo real), Google Maps y Waze no tienen rivales. La versión offline es útil en ciertas situaciones y tramos de carretera en los que hay mala conexión y necesitas un respaldo si no conoces la ruta y prefieres no seguir la señalización de la vía.







