Si conduces, seguro que tienes instalado en tu móvil Google Maps, Waze o alguna aplicación parecida que funcione como navegador online. Todos conocemos su utilidad para llegar a destinos que no conocemos y también para acceder a información adicional, como la presencia de radares, atascos, obras, incidentes en la calzada…
El problema es que damos por sentado que esas aplicaciones siempre van a funcionar y no siempre es así. Si circulas por un tramo de carretera sin cobertura y no has memorizado la salida que tienes que coger o el recorrido, tienes un problema. Por eso, los expertos advierten de que en muchas situaciones es recomendable tener un navegador offline.
2Utilízalo si haces viajes largos o circulas por el extranjero
Hay dos situaciones muy concretas en las que el navegador offline también gana puntos:
- Viajes largos: si no quieres gastar datos ni batería, puedes descargar los mapas antes de salir y ahorrar mucho.
- Extranjero: dentro de la Unión Europea, lo normal es tener roaming y seguir navegando con normalidad, aunque con gigas limitados. Y fuera de la UE, sí que te puedes llevar algún que otro susto por consumo de datos.
En cambio, con un navegador sin conexión o descargando previamente los mapas offline lo tendrás todo controlado, porque no dependerás de redes ni de la calidad de la cobertura local. Y aunque no sustituyan a Waze o Google Maps en muchas situaciones, sí que puede ser una buena opción de respaldo.







