Cambiar el aceite del motor es una de las tareas más básicas y al mismo tiempo más importantes en el mantenimiento de un coche. De este sencillo procedimiento depende en buena medida la vida útil del motor, su eficiencia y el correcto funcionamiento de todas sus piezas internas. Sin embargo, a pesar de ser una operación tan común, no son pocos los conductores que confían ciegamente en que el taller haya hecho el cambio correctamente… sin comprobarlo por sí mismos.
Mariano López, mecánico con casi 30 años de experiencia en un taller de Madrid, lo tiene claro: “Cada conductor debería saber verificar, en menos de dos minutos, si su coche tiene el aceite nuevo. Es un gesto sencillo que puede evitarte averías graves, engaños y facturas innecesarias”. Y lo cierto es que comprobarlo no requiere conocimientos avanzados de mecánica, solo un poco de atención y seguir los pasos adecuados.
5Los riesgos de no cambiarlo a tiempo
El aceite es el “sangre” del motor. Lubrica las piezas móviles, reduce la fricción, ayuda a mantener la temperatura y evita el desgaste prematuro. No cambiarlo a tiempo puede tener consecuencias graves y costosas.
Según Mariano, uno de los errores más comunes es alargar demasiado los intervalos de cambio. “Algunos conductores piensan que si el coche va bien, no hace falta cambiar el aceite. Pero cuando los problemas aparecen, ya es tarde. Un aceite degradado pierde su capacidad lubricante y puede provocar daños irreversibles en el motor.”








