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jueves, 1 enero 2026

China dice adiós a las manillas retráctiles de las puertas: la seguridad manda

La prohibición de las manillas retráctiles eléctricas en China a partir de 2027 marca un giro regulatorio con impacto global. Tras varios accidentes mortales se prioriza la apertura mecánica frente a la aerodinámica y obliga a la industria a replantearse uno de los símbolos del coche eléctrico moderno.

Durante años, las manillas retráctiles eléctricas de las puertas han sido una seña de identidad del automóvil eléctrico contemporáneo. Enrasadas en la carrocería, invisibles cuando el coche está parado, prometían eficiencia aerodinámica, modernidad y una estética limpia, casi futurista. Tesla, BYD, Xiaomi y buena parte de los fabricantes chinos las adoptaron como un elemento distintivo. Pero a partir de 2027, China —el mayor productor y exportador de automóviles del planeta— ha decidido ponerles fin.

Manillas retractiles de puertas 2 Motor16
Foto: Motor 16.

La razón no es estilística, sino dramáticamente práctica: la seguridad. El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información ha incluido en un nuevo proyecto de reglamento la obligación de que todos los vehículos de pasajeros de menos de 3,5 toneladas cuenten con manillas interiores y exteriores con liberación mecánica plenamente funcional, incluso tras un accidente grave o un fallo eléctrico. En otras palabras, las puertas deberán poder abrirse siempre, pase lo que pase.

Varios accidentes mortales

La medida llega tras un preocupante goteo de accidentes mortales en los que ni los ocupantes ni los rescatistas pudieron acceder al interior del vehículo después de una colisión. Casos especialmente impactantes ocurrieron en 2024 y 2025. El 13 de octubre, varios ocupantes murieron en Chengdu cuando los testigos no lograron abrir las puertas tras el impacto. Poco después, tres personas perdieron la vida en otro siniestro en Tongling. Según el medio Sixth Tone, ambos accidentes involucraron al Xiaomi SU7 Ultra, uno de los eléctricos más esperados del país, según señalan nuestros compañeros de Carscoops.

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2025 Xiaomi SU7 Ultra. Imagen portada.
Foto: Xiaomi.

El problema, según fuentes citadas por The Paper, reside en que algunos de estos modelos confían casi por completo en sistemas eléctricos para la apertura. En el SU7, por ejemplo, los botones interiores no funcionan tras un corte de energía y la manilla mecánica de emergencia está oculta, fuera del alcance visual y físico de los ocupantes. Incluso rompiendo el cristal, los rescatistas no pueden acceder a ella con rapidez. Un detalle de diseño que, en situaciones límite, se convierte en una trampa mortal.

Las manillas retráctiles se bloquean con frío extremo

No es un debate nuevo. Desde septiembre se hablaba abiertamente de una posible prohibición en China, alimentada tanto por los accidentes como por las quejas de usuarios. Las manillas retráctiles no solo fallan tras un choque: también pueden congelarse o quedar bloqueadas en climas fríos, un problema nada menor en amplias zonas del norte del país.

Frente a estos riesgos, los beneficios reales parecen modestos. Los fabricantes han defendido estas soluciones por su aportación a la aerodinámica y, por tanto, a la autonomía. Sin embargo, estudios citados por reguladores europeos indican que la reducción del coeficiente aerodinámico suele ser de apenas 0,005 a 0,01, lo que se traduce en un ahorro aproximado de 0,6 kWh cada 100 kilómetros. Una ganancia marginal si se compara con el impacto potencial en la seguridad.

Manillas retractiles de puertas 3 Motor16

Europa observa con atención. Reguladores de la Unión Europea ya han advertido que algunos conductores han muerto atrapados en vehículos con manillas eléctricas, y la decisión china puede acelerar un endurecimiento normativo también en Occidente. No sería la primera vez que una regulación nacida en China termina marcando tendencia global.

China inicia el camino y Occidente seguirá sus pasos

El alcance de la medida es enorme. China ha superado recientemente a Japón como el mayor exportador mundial de automóviles. Si las marcas locales deben rediseñar sus vehículos para cumplir la normativa doméstica, lo más probable es que extiendan esos cambios a sus modelos de exportación para optimizar costes. Del mismo modo, los fabricantes occidentales que operan en el mercado chino podrían verse obligados a adaptar sus diseños globales.

Así, lo que comenzó como un detalle de diseño aspiracional se ha convertido en un símbolo de un debate más profundo: hasta qué punto la innovación estética y tecnológica puede —o debe— imponerse a principios básicos de seguridad. En 2027, China dará una respuesta clara. Y el resto del mundo, muy probablemente, seguirá el mismo camino.

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