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viernes, 30 enero 2026

10 malos hábitos que pueden destrozar tu coche y que dejan tu cuenta corriente tiritando si los quieres arreglar

Conducir mejor no siempre significa ir más despacio. Es evitar malos hábitos que desgastan tu coche sin que lo notes y que, cuando el vehículo se rompe, cuestan miles de euros arreglar.

Cada día al volante, repetimos una serie de hábitos casi de manera automática. Gestos aparentemente inocentes, pequeñas manías al conducir o al mantener el coche que damos por normales; hasta que llega la factura del taller y entonces nos damos cuenta de que no lo eran tanto. Muchos conductores cuidan la carrocería, lavan con mimo el coche y no escatiman en accesorios, pero descuidan lo más importante: la mecánica.

La realidad es que la mayoría de averías graves en los vehículos no aparecen de un día para otro. Se van gestando poco a poco, a base de hábitos incorrectos que castigan el motor, el embrague o el cambio. Errores que acortan la vida útil de nuestro coche y que, cuando finalmente pasan factura, hacen temblar la cuenta corriente. Detectarlos a tiempo es clave para alargar la vida del coche. Y del bolsillo.

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El motor, víctima silenciosa de muchos hábitos diarios

Ten cuidado con las revoluciones
Fuente: Porsche

El motor es el corazón del coche. Pero, paradójicamente, también uno de los elementos que más sufre por culpa de hábitos mal adquiridos. Uno de los más comunes es circular demasiado bajo de revoluciones. Llevar una marcha larga y exigir aceleración somete al motor a una presión innecesaria, forzando componentes internos que no están trabajando en su rango óptimo. A corto plazo parece ahorro de combustible. A largo plazo es desgaste prematuro.

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En el extremo contrario está el hábito de estirar las marchas sin necesidad alguna. Conducir de manera constante alto de vueltas no aporta ventajas reales en el día a día y, sin embargo, multiplica el estrés mecánico. El equilibrio está en movernos dentro del rango óptimo del motor, de forma que evitemos tanto la pereza mecánica como el exceso de entusiasmo con el acelerador.

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