La ciudad de Madrid sigue dando pasos hacia la electrificación, aunque la última decisión que ha tomado el ayuntamiento de la capital no ha gustado a todo el mundo. La Empresa Municipal de Transportes (EMT) ha cerrado uno de sus mayores contratos con una inversión de 79,35 millones de euros para incorporar 120 nuevos autobuses eléctricos. Mercedes-Benz ha entrado de lleno en la operación… y BYD se ha quedado fuera.
Lo que más ha llamado la atención a muchos es que BYD es una de las marcas que más peso tiene en los avances de los vehículos eléctricos en España, y se ha quedado fuera de este ‘reparto’. El consistorio apunta a un problema en la documentación presentada, pero la explicación oficial tampoco ha convencido a todo el mundo.
1Mercedes, Irizar y Solaris se reparten un contrato millonario
El Ayuntamiento de Madrid incorporará 120 autobuses eléctricos con un presupuesto de 79,35 millones de euros (sin IVA), divididos en dos grandes bloques. El primero, 90 unidades estándar y el segundo, 30 autobuses articulados de gran capacidad.
La adjudicación se ha repartido entre tres fabricantes europeos, como son Mercedes-Benz —suministrará 40 autobuses del modelo eCitaro—, Irizar —50 unidades del ieBus— y Solaris —fabricará los 30 autobuses articulados de 18 metros, para líneas con mayor volumen de pasajeros—.
El pliego fijaba un precio máximo de 615.000 euros por autobús estándar y de 800.000 euros para los articulados, lo que dejaba un margen bastante concreto para las ofertas. En total, unos 55,3 millones para los modelos estándar y 24 millones para los de mayor tamaño.
La cuestión es que, además de ser vehículos eléctricos, también debían cumplir ciertos criterios de sostenibilidad en su fabricación, como el uso de materiales reciclados o una producción más limpia. También era obligatorio que los autobuses incorporaran un desfibrilador a bordo.
Y en cuanto a las condiciones técnicas, los modelos estándar, como los de Mercedes, debían ofrecer al menos 400 kilómetros de autonomía, mientras que los articulados tenían que alcanzar un mínimo de 320 kilómetros. A esto se le suma una garantía de 3 años para los sistemas principales y de hasta 10 en elementos como la batería o la estructura.

