Las luces antiniebla forman parte del equipamiento de prácticamente todos los coches modernos, pero también son uno de los elementos peor utilizados por los conductores. Basta con que empiece a llover ligeramente o que el cielo se cubra para ver cómo muchos vehículos circulan con la antiniebla trasera encendida sin que exista una razón real para ello.
Este mal uso no es una cuestión menor. Además de resultar molesto y peligroso para otros usuarios de la vía, utilizar incorrectamente las luces antiniebla puede suponer una sanción económica importante. La normativa es clara, aunque no siempre conocida, yconviene repasarla para evitar multas y, sobre todo, mejorar la seguridad en carretera.
5Cómo afectan las luces antiniebla a la seguridad vial
Un uso correcto de las luces antiniebla mejora claramente la seguridad vial. Permite ver mejor la carretera cuando los faros normales pierden eficacia y hace que el vehículo sea visible en situaciones críticas.
El problema aparece cuando se utilizan de forma sistemática y sin justificación. El exceso de luces, especialmente la antiniebla trasera, genera confusión visual, reduce la capacidad de reacción del conductor que va detrás y puede enmascarar las luces de freno. En condiciones de tráfico denso, este mal uso es todavía más peligroso. El conductor que sigue puede no percibir con claridad cuándo el coche de delante frena, aumentando el riesgo de colisión por alcance.








