Las luces antiniebla forman parte del equipamiento de prácticamente todos los coches modernos, pero también son uno de los elementos peor utilizados por los conductores. Basta con que empiece a llover ligeramente o que el cielo se cubra para ver cómo muchos vehículos circulan con la antiniebla trasera encendida sin que exista una razón real para ello.
Este mal uso no es una cuestión menor. Además de resultar molesto y peligroso para otros usuarios de la vía, utilizar incorrectamente las luces antiniebla puede suponer una sanción económica importante. La normativa es clara, aunque no siempre conocida, yconviene repasarla para evitar multas y, sobre todo, mejorar la seguridad en carretera.
3Cuándo sí es obligatorio encender la antiniebla trasera
La ley es bastante clara en este punto. La luz antiniebla trasera solo debe utilizarse cuando la visibilidad está seriamente comprometida. Hablamos de niebla espesa, lluvia muy intensa, fuertes nevadas o nubes densas de polvo o humo.
En términos prácticos, se considera que la visibilidad es insuficiente cuando no se puede ver con claridad a más de 50 metros. Si puedes distinguir sin problema los vehículos que circulan delante, las señales o los elementos del entorno, probablemente no necesites la antiniebla trasera. Además, es importante recordar que debe apagarse en cuanto mejoran las condiciones. Muchos conductores la encienden al inicio de una tormenta y se olvidan de ella durante kilómetros, incluso cuando la lluvia ya ha remitido.








