Hugo (34), Policía Local: «Si llevas cargas en tu bicicleta, también las tienes que señalizar»

Transportar objetos en bicicleta implica conocer la normativa de carga para evitar sanciones y accidentes.

Cuando te mueves en bicicleta por la ciudad o por carretera, piensas que las normas para llevar cargas no son tan estrictas como con los coches o las motos. Sin embargo, esto es un error que te puede salir muy caro. No solo hablamos de una posible multa que te arruine el día, sino de algo mucho más importante.

Muchos ciclistas creen que por ir en un vehículo sin motor las reglas de carga no existen. Pero la realidad es que el Reglamento General de Circulación no hace distinciones. Si la carga sobresale de tu bicicleta, tienes que avisar a los demás.

Lo que transportas en tu bicicleta debe estar señalizado

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Fuente propia/IA

De forma parecida a cuando se circula en moto, cuando vas en bicicleta tu cuerpo es la carrocería. Cualquier movimiento extraño u objeto que sobresalga sin control te puede desequilibrar.

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Imagina que vas por un carril estrecho y llevas un objeto largo que sobresale por detrás. Si no está señalizado, un coche o incluso otro ciclista que intente adelantar podría calcular mal la distancia y engancharse con tu carga.

La señalización es una herramienta de comunicación. Al colocar los elementos adecuados, estás diciendo a los que vienen detrás de ti que tu vehículo es más ancho o largo de lo habitual. Esto les obliga a dejar más distancia de seguridad y a tener más precaución. Además, una carga mal señalizada suele ir acompañada de una mala sujeción. Si el objeto se mueve, tu centro de gravedad cambia y puedes acabar en el suelo antes de que te des cuenta de qué ha pasado.

Límites que debes respetar para no llevarte un susto

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Fuente: Agencias

Para entender cómo debes llevar tus bultos, lo mejor es mirar lo que se exige a vehículos similares como las motocicletas, ya que la normativa se adapta de forma muy parecida para las bicicletas por su estructura. Lo primero que tienes que saber es que la carga nunca puede sobresalir por la parte delantera de tu bicicleta. Esto es así para evitar que pierdas visibilidad o que el objeto interfiera con el manillar y la dirección. Si pones algo que asome por delante, estás comprometiendo tu capacidad de reacción ante un bache o un imprevisto.

En cuanto a los laterales, la norma es muy estricta. No puedes llevar objetos que superen el ancho de tu manillar o de la estructura de la bicicleta de forma exagerada. Lo ideal es que todo quede recogido dentro del perfil de la bici. Pero donde está el detalle importante es en la parte trasera. Al igual que ocurre con las motos, se permite que la carga sobresalga por detrás hasta un máximo del veinticinco por ciento de la longitud total de tu bicicleta. Si te pasa, ya no solo es peligroso, sino que es ilegal.

El gran olvidado por los ciclistas españoles

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Fuente propia/IA

Si ya has comprobado que tu carga está dentro de los límites legales pero sobresale un poco por la parte de atrás, no basta con seguir pedaleando como si nada. Aquí es donde entra en juego el panel V-20, ese cuadrado con franjas diagonales blancas y rojas que habrás visto cientos de veces en los portabicicletas de los coches. Pues bien, si la carga de tu bicicleta sobresale por detrás, también estás obligado a utilizarlo para avisar a los conductores que circulan a tu espalda.

Este panel debe ser homologado. No sirve de nada que pintes un cartón o que cuelgues un trapo rojo, un error muy común. El panel V-20 tiene propiedades reflectantes que hacen que se vea a mucha distancia, incluso cuando la luz del sol empieza a decaer. Debes colocarlo en el extremo final del objeto que transportas y siempre en posición vertical. Tiene que estar bien centrado para que se entienda dónde termina tu carga. Si improvisas con cualquier otra cosa, la policía te puede parar y multar porque esos inventos caseros no garantizan la visibilidad necesaria.

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Muchos ciclistas piensan que, al caer la noche, con la luz trasera estándar de la bicicleta es suficiente. Pero si el objeto que llevas tapa esa luz o sobresale mucho más allá de ella, te vuelves invisible. Es fundamental llevar una luz adicional que sea potente y que esté bien sujeta para que no se caiga con las vibraciones del camino. Recuerda que no se trata solo de cumplir la ley para evitar una multa de 200 euros, sino de asegurarte de que regresas a casa sano y salvo. La oscuridad perdona muy pocos errores en la carretera.

Pero más allá de las señales y las luces, la forma en la que colocas la carga en tu bicicleta determina tu seguridad. El error más frecuente es poner objetos pesados muy altos o muy atrás. Esto eleva el centro de gravedad de la bicicleta y hace que cualquier giro se vuelva inestable. Lo ideal es que intentes repartir el peso de la forma más equilibrada posible. Si tienes alforjas, reparte la carga entre ambos lados para que la bici no tire hacia un lado más que hacia otro.

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Si el objeto es indivisible y largo, asegúrate de que esté muy bien sujeto al cuadro o al transportín. Utiliza cinchas o pulpos elásticos de buena calidad. No escatimes en esto, porque una carga que se desplaza en mitad de una curva te puede tirar al suelo. Antes de salir a la vía principal, haz una pequeña prueba en una zona tranquila. Frena con cuidado y gira el manillar para sentir cómo reacciona la bicicleta con el nuevo peso. Notarás que la distancia de frenado aumenta y que te cuesta más moverte. Si sientes que la bici no responde bien, es mejor que busques otra forma de transportar ese objeto.